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¿Cómo los bosques primarios protegen el bienestar del ser humano?

                     

Por Rowens Cristancho

El comienzo de esta década se ha dado en medio de desafortunados sucesos como los catastróficos incendios forestales en Australia y la pandemia del Covid-19 que, actualmente, envuelve al mundo. Aunque, no lo imagines, estos dos fenómenos están estrechamente relacionados con la integridad de los bosques primarios y tienen consecuencias para el bienestar humano, más allá de lo que se aprecia a simple vista.

Ahora, es importante tener en mente estos dos conceptos mientras te explico qué tienen que ver con los bosques primarios:

1. Los incendios forestales liberan carbono al aire que respiras.

2. La propagación de agentes patógenos silvestres crea enfermedades.

¿Qué son los bosques primarios? 

Los bosques primarios, según la definición usada en conjunto por la Convención en Diversidad Biológica (CBD), la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), son: “bosques generados de árboles de especies nativas y de regeneración natural cuya estructura composición y dinámica están dominadas por procesos ecológicos y evolutivos”. Sin embargo, esta definición no implica que los bosques primarios no son habitados por humanos, sino, por el contrario, los bosques primarios tropicales alrededor del mundo son el hogar de pueblos indígenas que juegan un papel fundamental en su protección y conservación.

En palabras simples, los bosques primarios son aquellos creados por la naturaleza, que se caracterizan por tener árboles de gran tamaño mezclados con otros más pequeños, nos parece que el bosque está desordenado y allí viven muchos animales. Los bosques secundarios son aquellos intervenidos o plantados por el hombre, donde los árboles tienen en general un tamaño pequeño, nos parece más ordenado y viven menos animales.

Bosque primario

Bosque secundario

Los bosques primarios son insustituibles para la biodiversidad ya que protegen y proveen a muchas especies de la tierra; ayudan a regular los climas extremos evitando los desastres naturales, almacenan carbono proveniente de la atmósfera, mantienen las fuentes de agua limpias y puras, preservan la cobertura del suelo y proveen fuentes de alimento y refugio para muchísimas especies incluyendo la nuestra.

El problema de los incendios

El carbono es un elemento químico que puede tomar diferentes formas en nuestro mundo, por ejemplo, tú eres una de ellas. Es central en la estructura de los organismos vivos; pero su exceso en la atmósfera en forma de gas CO2 (gas carbónico), producto de las quemas, es uno de los mayores causantes del calentamiento global. Los bosques absorben y  almacenan inmensas cantidades de carbono ¿dónde? en los árboles en forma de madera. 

Sí aumenta la degradación de los bosques a través de la deforestación y las quemas, aumentará la cantidad de carbono en forma de CO2 presente en la atmósfera lo que aumentará la contaminación del aire y también la temperatura acelerando así el calentamiento global. Para mitigar el cambio climático es igual o incluso más importante prevenir las emisiones de carbono provenientes de la quema de los bosques como lo es reducir el uso de combustibles fósiles.

Entonces, ¿dónde prefieres que se encuentre el carbono? ¿Almacenado tranquilamente en forma de madera en los árboles? o ¿en forma de gas carbónico almacenado en tus pulmones? Dada la emergencia climática es crucial mantener estas enormes cantidades de carbono exactamente en dónde están ahora, almacenadas de forma segura en el bosque primario. 

El equilibrio es salud 

En la naturaleza hay un balance y un equilibrio que sostiene nuestro mundo. Millones de microorganismo como bacterias, hongos y virus están de forma natural en los bosques interactuando con los animales que viven allí sin producir ningún daño. Cuando la integridad ecológica se rompe a través de procesos de deforestación se crean condiciones que permiten la propagación de estos microorganismos que en la naturaleza están en equilibrio pero para los humanos muchos son agentes patógenos que pueden representar el brote de nuevas enfermedades.

Debemos recordar que toda la vida en la tierra está interconectada. La tala o quema de los bosques y la pérdida de hábitat que esto provoca desplazan a la biodiversidad creando cambios en la dinámica de la naturaleza y desbalanceando los ecosistemas. Esto crea oportunidades para los patógenos y sus vectores de moverse entre especies y llegar a nuevos lugares. Los bosques, que han sido talados, crean condiciones perfectas para que los mosquitos y otras poblaciones de animales silvestres se vean forzados a llegar cada vez más cerca de las comunidades humanas promoviendo la propagación de enfermedades como la malaria, el zika o el dengue.

Pero, no solamente la tala debe preocuparnos hay otro fenómeno que crea un gran desbalance en la dinámica de los bosques; la cacería y comercio ilegal de animales silvestres. Especialmente en los mercados donde se venden estos animales, se crean condiciones perfectas para que posibles enfermedades salten de un animal a otro y a los humanos.

A lo largo de toda la cadena de procesamiento los animales son mantenidos en condiciones de suciedad. Animales vivos están junto a los que han muerto, juntándose con fluidos como sangre, excremento y orina que caen de los animales que están siendo sacrificados a los que aún están vivos y que serán sacrificados próximamente. Esto promueve la transmisión de virus, bacterias, hongos y otros agentes patógenos entre diferentes especies o entre individuos enfermos a individuos sanos. 

Finalmente, toda esta contaminación puede hacer que agentes patógenos salten a los seres humanos que consumirán estos  animales. Este tipo de situaciones fue la que nos llevó a la pandemia del coronavirus Covid-19 la cual estamos viviendo hoy a nivel mundial. Esta se hubiera evitado si mantuviéramos a los animales silvestres en donde deben estar, ¿dónde? pues seguros y tranquilos viviendo en el bosque. 

Bosques primarios, protagonistas del bienestar humano

No podemos resolver la crisis climática y la crisis de salud pública mundial sin priorizar la protección de los bosques primarios. Los bosques primarios retienen más carbón y de una manera más segura que los bosques plantados y, además, ofrecen una mayor cantidad de beneficios y protección a la biodiversidad. Bosques sanos crean un planeta sano.

Por estas y muchas razones más la Fundación de Conservación ProAves de Colombia se enfoca en proteger hábitats estratégicos para evitar la degradación del bosque primario producida por la tala y las quemas que contribuyen al aumento de los niveles de carbono en la atmósfera y la propagación de enfermedades a los seres humanos y otras especies animales. Por eso te invitamos a conocer más sobre la labor de la Fundación ProAves y apoyarnos en esta noble causa.

Rowens Cristancho


Biólogo egresado de la Universidad Industrial de Santander, Colombia, y especializado en gestión del cambio para la conservación de la biodiversidad.

Director de Conservación de la Rasmussen Family Foundation y miembro de la Junta Directiva de la Fundación ProAves de Colombia.