Fundación ProAves – por las aves y su hábitat en Colombia

  • Español
  • Inglés

Salvando al Chango de montaña (Macroagelaius subalaris)

13 enero, 2022

  • Español
  • Inglés

El Chango de montaña es una especie de la familia Icteridae; esta especie es endémica de Colombia y está categorizada como En Peligro (EN) en la Lista Roja de la UICN. Su distribución está restringida a la Cordillera Oriental en los departamentos de Cundinamarca, Boyacá, Santander y Norte de Santander, y se distribuye en la franja altitudinal entre 1.950 a 3.400 metros de elevación. Su presencia está asociada a coberturas de bosque de roble, particularmente Quercus humboldtii (Fotografía 1).

Fotografía 1. Coberturas forestales representativas de los ecosistemas para el Chango de montaña (Macroagelaius subalaris).
Distribución del Chango de montaña

Se han obtenido alrededor de 600 registros de la especie en bases de datos especializadas como el Global Biological Information Facility (GBIF), que muestran una distribución desde el departamento de Norte de Santander (7.486527, -72. 831233) hasta el departamento de Cundinamarca (4.382435, -74.327907), pero el mayor número de registros se encuentra en el sur del departamento de Santander en la frontera con Boyacá (6.335779, -72.727929 / 5.994508, -73.218166) (Figura 1).

De acuerdo con la información recolectada de los registros de la especie en el departamento de Santander, se calculó el tamaño total del área de ocupación de la especie AOO (Área de ocupación de la especie), con base en el ancho de celda definido por el usuario de 2 km, en el departamento (AOO) 292 km² aunque para la especie en todo el territorio colombiano es de 420 KM².

Mapa1. Registros disponibles de Macroagelaius subalaris.
Mapa 2. Áreas visitadas en el departamento de Santander con presencia del Chango de montaña.

Se han visitado siete localidades para un esfuerzo de muestreo de 201 horas efectivas, con una distancia lineal de 130 km de transectos recorridos. Se ha identificado la presencia de la especie en 3 de las 7 áreas muestreadas: Zapatoca, aldea San Javier (6.813520, -73.3355213); Zapatoca, aldea Palo Blanco (6.870741, -73.335741); Santa Bárbara, aldea Esparta (7.012898, -72.895392) (Mapa 2).

En todos los eventos de presencia del Chango de montaña se observó una gran abundancia de individuos (grupos de 3 a 6 individuos, formando bandadas de más de 40), y una fácil detección dado su constante movimiento y recurrente vocalización. Además, se observó forrajeando principalmente en el estrato superior y en el dosel de la vegetación, buscando artrópodos, escarbando entre las flores o bajo la corteza y los líquenes; también se observó consumiendo bayas.

Se localizó un nido abandonado y otro activo, ambos compuestos por una aglomeración de ramitas, pajas y hojas secas en forma de copa desordenada, sin aparente cobertura interna adicional, situado en la horquilla de una rama de Arrayán (Myrcianthes aff. leucoxyla), en el estrato superior (10 metros de altura) (Fotografía 2). En el nido activo había 3 pollos, que eran alimentados por varios miembros del grupo, formado por aproximadamente 6 individuos adultos, que se turnaban para traer presas enteras como grillos, orugas y gusanos, para alimentar a las crías. Los dos nidos observados se encontraban dentro de un bosque de Arrayanes en regeneración con alta prevalencia de Helecho Marranero (Pteridium arachnoideum).

Fotografía 2. Observaciones del evento reproductivo del Chango de montaña.
amenazas que enfrenta el Chango de montaña

El hábitat de esta especie está sometido a muchas presiones como consecuencia de la tala, la extracción de oro y la conversión de los bosques en pastos para la agricultura y la ganadería, aunque las observaciones realizadas sugieren que la especie puede adaptarse a las condiciones de transformación del hábitat, se sabe poco sobre su demografía y este estudio nos permite conocerla mejor.

  • Encuentra más fotografías de las especies registradas durante esta expedición aquí.

Agradecemos a Mohamed bin Zayed Species Conservation Fund por su contribución en este proyecto, y por seguir cuidando del tesoro más preciado que tenemos en el planeta, la biodiversidad.