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¡Salvando al paujil, llegada de los polluelos!

                     

Como un espectáculo único en el mundo se podría catalogar la visita diaria de un grupo de entre 8 y 14 paujiles de pico azul (Crax Alberti) al centro de visitantes de la Reserva Natural de las Aves El Paujil, de la Fundación ProAves, ubicada en el corregimiento de Puerto Pinzón en el municipio de Puerto Boyacá, que actualmente tiene como novedad la llegada de una hembra con dos hermosos polluelos. El paujil es un ave majestuosa por su porte y colorido, muy difícil de observar en la naturaleza, debido a que es muy huidiza y evita la presencia del hombre por la fuerte presión de cacería a que es sometida en todas las localidades donde todavía existe.

La llegada de paujiles al centro de visitantes se registra desde el año 2016, cuando empezó a llegar una hembra con dos juveniles que se fueron habituando a la presencia del hombre al no encontrar amenazas en este sitio, la presencia de estas primeras aves hizo que cada año fuesen llegando más paujiles al centro y ya para el 2019 llegaban en total 12 individuos entre adultos y juveniles. En 2020 siguen llegando estos 12 individuos pero se suman los dos nuevos polluelos para un total de 14.

El paujil de pico azul es una especie de ave endémica de Colombia, que se distribuía originalmente en la costa Caribe, desde las estribaciones de la Sierra Nevada de Santa Marta hasta el departamento de Córdoba; además, en el Bajo Cauca y Nordeste de Antioquia y en toda el valle medio del Río Magdalena hasta el municipio de La Dorada. Se encuentra catalogada como en Peligro Crítico de Extinción por la UICN y por el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, siendo una de las especies de aves en estado de más crítico de conservación en el país, debido a que sus poblaciones han sido fuertemente diezmadas en toda el área de su distribución, ya habiendo desaparecido de muchas localidades donde se contaba con registros históricos de la misma.

Sus principales amenazas son la destrucción y fragmentación de los bosques húmedos y secos tropicales donde habita, ya que esta especie depende totalmente de estos ecosistemas; además, la fuerte presión de cacería para consumo, debido a que es un ave de gran tamaño similar al de un pavo y a que su carne es muy apetecida, a lo cual se suma la extracción de los huevos en épocas de reproducción para su consumo o para su incubación con gallinas en las fincas, donde en algunos casos se conservan como aves de corral.

El estado crítico de esta especie llevo a que ProAves estableciera en el año 2004 Reserva Natural EL Paujil, que cuenta con una extensión de 3360 hectáreas, donde se conserva una extensión significativa de los bosques de la Serranía de Las Quinchas, al occidente de la Cordillera Oriental entre los departamentos de Boyacá y Santander, hábitat del paujil y de una gran diversidad de especies de plantas y animales, muchas de ellas endémicas o amenazadas de extinción. Además, inició un programa fuerte de educación y sensibilización de la comunidad en esta región, para frenar la cacaería y demás presiones de amenaza sobre ésta y las demás especies de la región.

El hecho que en la reserva se haya frenado la cacería de estas y otras especies hace cerca de 15 años, propició que se recuperaran las poblaciones del paujil de pico azul y de las demás especies de que estaban sujetas a esta amenaza. También propició que los paujiles perdieran el miedo al hombre y se fuera acercando al mismo, como ocurre en el centro de visitantes donde estas aves se han acostumbrado a la presencia de las personas, dejándose observar y fotografiar a escasos metros de distancia. Allí probablemente se sienten seguras de sus depredadores naturales, al tener como aliado a su enemigo más implacable que es el hombre.

Lo anterior también ha ocurrido con muchas otras especies que eran objeto de cacería, pues en la reserva es fácil observar otras aves, como rapaces, guacamayas, loras, pavas y guacharacas, al igual que se observan con facilidad varias especies de primates e incluso otros mamíferos como saínos, tatabras y chigüiros. Ojala este ejemplo de respeto y amor por la naturaleza se siguiera en muchas otras regiones del país, donde estas especies son perseguidas hasta el exterminio.

Hoy en la Reserva Natural El Paujil se pueden evidenciar los frutos de los esfuerzos de conservación de la Fundación ProAves desarrollados en este sitio por más de 15 años, como lo demuestran los dos polluelos de paujil que nos vienen visitando con su madre desde los primeros días de nacidos. Invitamos a visitar esta reserva natural, que es todo un tesoro de nuestra biodiversidad, donde se pueden observar 32 especies de anfibios, 46 de reptiles, 394 de aves y 43 especies de mamíferos no voladores.

La Fundación ProAves cuenta además con otras 27 reservas naturales en todo el país, donde se conserva el hábitat y poblaciones de un gran número de especies de aves en peligro de extinción, al igual que una alta diversidad de especies de la flora y fauna nativos del país.

ProAves agradece a todos sus colaboradores,  desde los miembros de la comunidades,  organizaciones nacionales e internacionales como American Bird Conservancy y Rainforest Trust e individuos apasionados por la conservacion de esta hermosa ave emblematica.

Para mayor información se pueden comunicar al correo info@proaves.org