Skip to main content

Fundación ProAves – por la conservación en el país de las aves

Categories
Conservacion Guardabosques Noticias Noticias Chamicero de Perijá Noticias Reservas Proaves

Cristian Vásquez, el guardabosques que cambió deforestación por conservación

Cristian Vásquez nació, creció y ha desarrollado toda su vida hace 35 años en torno al campo. Desde muy niño aprendió las labores agrícolas tradicionales y las prácticas asociadas a esta actividad: quema de terrenos, tala de árboles, arado y uso de fertilizantes, aniquilación de especies que representaban una amenaza para los sembradíos. Cristian mira hacia atrás y no siente orgullo de esos días pero agradece haber transitado esta experiencia porque de otro modo no hubiera descubierto su vocación de guardabosque. El punto de inflexión fue la oportunidad que le ofreció ProAves para desempeñar este rol cuando cultivaba moras y maíz para las especies silvestres protegidas. Ese día empezó su reconciliación con la naturaleza y desde entonces este vínculo se ha fortalecido a través de la protección de las especies, la defensa de las reservas naturales y el amor por su trabajo. En 2023 Cristian Vásquez fue premio Internacional de Guardaparques otorgado por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, UICN, un reconocimiento a su tenacidad, liderazgo y resultados de las tareas de investigación desplegadas en las reservas que ha custodiado.

Cada 31 de julio se celebra el Día Mundial de los Guardabosques y para ProAves es un honor contar con personas como Cristian Vásquez, uno de los 31 guardabosques que hacen parte de ProAves, valientes que consagran su vida al cuidado del planeta.

Equipo de prensa de ProAves ¿Qué ha significado este reconocimiento para usted?

Cristian Vásquez: El Premio fue un alimento para mi motivación. Contribuyó para tener una moral mucho más alta para seguir luchando por la conservación. Sentí que valió la pena todo lo que estoy haciendo y me enamoré mucho más de esta labor, que no es fácil, conservar es difícil, pero es gratificante. 

EPP ¿Cómo hace un ser humano para proteger un bosque?

CV: Ahora protejo la Reserva ProAves Chamicero en la Serranía del Perijá. He sido guardabosques de la Reserva ProAves El Dorado, y antes,  de la Reserva Loro Orejiamarillo. Yo constantemente lo recorro, primero patrullando los linderos y luego captando las novedades. Observo si hay amenazas o si hay especies nuevas. Esta es una labor que te tiene que gustar y sentir que estás en el lugar indicado, de otro modo sería imposible enfrentarse a tanta responsabilidad.

EPP ¿Cómo es un día de guardabosques?

CV: Me levanto a las 5 de la mañana, por costumbre, me tomo el café, desayuno y salgo a las 6 y 30 a patrullar los linderos, termino a las 2 de la tarde, almuerzo, hago un pequeño receso y en la tarde prosigo con las labores de pajareo, el cuidado de los jardines de la reserva, de la infraestructura, los viveros, cuidar los colibríes y sus comederos y a estar atento a cualquier eventualidad, si hay una especie nueva, o algún desafío que se presente dentro de la Reserva.

EPP ¿Cómo hace con su familia, cuándo se reúne con ella?

CV: Yo tengo vacaciones anualmente y los visito cada año pero donde estoy es un paraíso.

La Fundación cuenta con un lugar bien acondicionado, seguro y conectado con el resto del mundo, buena luz, merco cada 8 días, tengo todo lo necesario, cuento con internet, la Reserva es muy cómoda, me comunico con mi familia por videollamada, tengo una hija hermosa.

EPP ¿Cuéntenos más sobre el momento en que su vida giró de agricultor a guardabosques?

CV: Yo era agricultor en Támesis, Antioquia y como campesino hacía pequeñas parcelas de maíz y mora para que los animales del bosque comieran, una funcionaria me vio la actitud y me preguntó si quería trabajar con ProAves para cuidar el bosque. Pasaron 7 meses y llegó una llamada. Yo acepté y empecé en la Reserva Loro Orejiamarillo. Mi vida cambió. Me dieron la estabilidad laboral y económica pero lo que más me cambió fue el chip, tuve otra visión, un trabajo hermoso y qué bueno que hubiera más oportunidades para campesinos de esta manera. Es una vida dura y cuando uno es campesino la supervivencia te obliga a matar las aves porque se comen las moras, y yo mataba las pavas, no me siento orgulloso de eso. Pero ahora es distinto, cuando yo llego de visita a esas parcelas les digo que no maten a las pavas ni a ningún animal porque todos tenemos un lugar en este hogar llamado naturaleza.

EPP ¿Cuál es el paisaje con el que amanece cada día y quiénes son sus vecinos?

CV: Mi primera vista cada vez que abro los ojos en la Reserva ProAves Chamicero de Perijá es la Sierra Nevada de Santa Marta, están al fondo los nevados y parte del páramo, alcanzo a ver el valle, a la ciudad de Valledupar y varios pueblos, es espectacular, estoy a 2.600 metros pero la reserva llega a 3.400.

Mis vecinos son el oso Andino, al que tuve la suerte de toparme y lo grabé muy cerca, es muy tranquilo, también los venados, las águilas, el ave insignia de Colombia, el Condor, con varios de ellos comparto las moras que crecen cerca a mi alojamiento en la Reserva y así vivo gran parte de mi vida en equilibrio.

EPP ¿Cuál es la situación más dura que ha tenido que enfrentar?

CV: He tenido 4 o 5 experiencias de incendios en la Reserva ProAves El Dorado, por acción del hombre a raíz de fogatas en camping que se les sale de control, pero también por causas naturales como un rayo.

En El Perijá, como en toda parte, los guardabosques debemos hacerle frente a la delincuencia común y a los grupos armados pero nuestro interés es conservar. Los atracos y los incendios son los mayores desafíos, pero yo voy para delante en la conservación, eso no me hace bajar la moral en mi trabajo.

EPP ¿Qué se necesita para ser guardabosques?

CV: Ser guardabosques para mí es que te guste si no estás en el lugar equivocado, siempre vas a estar lejos, estamos en el bosque, en la montaña, en las partes aisladas, donde solo se escucha la paz de la naturaleza, es otro mundo pero yo soy feliz, haber conocido a ProAves es lo mejor que me ha pasado, me siento muy orgulloso y si algún día me tengo que ir, espero hacerlo con la frente en alto.

Categories
Noticias Noticias Águila Harpía Noticias Arrierito Antioqueño Noticias Chamicero de Perijá Noticias Colibrí del Sol Noticias Cucarachero de Chicamocha Noticias El Dorado Noticias El Jaguar Noticias El Mirador Noticias El Pangán Noticias El Paujil Noticias El Tapir Noticias Giles Fuertesi Noticias Gorrión de Andivia Noticias Halcón Colorado Noticias Hormiguero de Torcoroma Noticias Las Tángaras Noticias Lora Carirosada Noticias Loro Coroniazul Noticias Loro Orejiamarillo Noticias Loros Andinos Noticias Mirabilis Swarovki Noticias Pauxi Pauxi Noticias Ranita Dorada Noticias Ranita Terribilis Noticias Reinita Cielo Azul Noticias Tití Cabeciblanco Noticias Zamarrito del Pinche

Gran conteo de aves en las Reservas ProAves

ProAves participó el pasado 9 de octubre en el October Big Day y sumó a eBird un total de 81 listados, con 3.578 individuos de 588 especies de aves entre diurnas y nocturnas registradas en 12 Reservas ProAves.

Estos registros posicionaron a las Reservas Naturales de la Fundación dentro de los primeros lugares de la lista eBird en los sitios de interés destacados de Colombia: El Jaguar quedó en el primer lugar a nivel nacional con un total de 150 especies, El Pangán ocupó el cuarto lugar con un total de 113 especies y Arrierito Antioqueño en octavo lugar con 106 especies registradas.

October Big Day, cada ave cuenta

Con 253 países participando en el October Big Day (OBD), Colombia ocupó el primer puesto de cantidad de especies registradas a nivel mundial en la plataforma eBird. El país encabezó la lista en avistamiento de aves con 1.343 especies de aves publicadas, el segundo lugar fue para Perú con 1.222 y el tercero para Ecuador con 1.098.

Colombia, conocido por ser un paraíso para el avistamiento de aves, se unió nuevamente por la biodiversidad y demostró su amor por las aves en el OBD. Esta iniciativa de conocimiento colectivo y participativo, organizada por el Laboratorio de Ornitología de Cornell, movilizó a miles de colombianos, entre los cuales hicieron un total de 3.476  listas de sus observaciones alrededor del país.

El conteo de aves más grande del mundo se celebró en una fecha muy especial, ya que coincidió con el día mundial de las aves migratorias y con la llegada de miles de viajeras extremas a Colombia provenientes de diferentes lugares del mundo en búsqueda de comida y de territorios cálidos.

Agradecemos a todas las personas e instituciones que le apuestan a la conservación de las aves, en especial a:

usfish
Categories
Noticias Noticias Chamicero de Perijá Noticias Colibrí del Sol Noticias El Dorado Noticias El Jaguar Noticias El Pangán Noticias El Paujil Noticias Las Tángaras Noticias Loros Andinos Noticias Pauxi Pauxi Noticias Ranita Terribilis

Los bosques colombianos están desapareciendo

Ecosistemas de Colombia llenos de árboles, arbustos y matorrales han sido talados sin piedad: hemos perdido 563.000 hectáreas de bosque lluvioso primario entre el 2016 y el 2019, y esto fue antes de la pandemia; con la llegada del Covid-19 el aumento de la tala ilegal y las invasiones de tierras han incrementado. Un área tres veces mayor a la ciudad de Bogotá D.C. ha sido destruida y más de 1.4 mil millones de árboles se han perdido, y nunca regresarán.

Si cada colombiano, un total de 50,3 millones de personas, plantara un árbol cada mes, se necesitarían más de 2 años solo para recuperar esos árboles perdidos entre 2016 y 2019. Sin embargo, no solo se está destruyendo la naturaleza, la incomparable biodiversidad colombiana también; por ejemplo, la diversidad de aves, por la cual el país es número uno en el ranking mundial, igualmente está desapareciendo, y estas especies no se pueden replantar.

Si bien plantar árboles es inspirador, es simplemente simbólico. Detener la destrucción de los increíbles lugares salvajes de Colombia, como nuestras selvas tropicales y bosques nubosos, y preservar todas las especies es, sin duda alguna, la prioridad más importante.

La pandemia ha creado el salvaje oeste

Tristemente los programas de lucha contra la deforestación no tienen ninguna posibilidad. Las tasas actuales de desaparición de las masas forestales se están acelerando. En solo los últimos 3 meses, Global Forest Watch, una herramienta en línea gratuita que proporciona alertas diarias de deforestación para toda Colombia, muestra un aumento masivo en los incendios forestales: más de 41,000 entre el 1 de diciembre de 2020 y el 10 de marzo de 2021.

Lamentablemente, el reciente aumento en la deforestación ha afectado en gran medida el precioso sistema de Áreas Protegidas de Colombia. Y aunque los medios de comunicación y Global Forest Watch informaron sobre las descomunales amenazas de la minería ilegal y la tala en parques nacionales y reservas naturales, sus esfuerzos han sido en vano.

Amenazas contra la Conservación

Desde 1998, la Fundación ProAves ha enfrentado muchos desafíos para conservar sus 28 Reservas Naturales, donde se protegen más de 1.600 especies del país y la mayoría de aves endémicas o amenazas que hay en Colombia; hoy, el COVID-19 nos presenta otro gran desafío para la conservación.

Personas inescrupulosas han visto la pandemia como la oportunidad para infligir agresivamente las áreas naturales y causar detrimentos ambientales irreversibles en las Reservas de ProAves:

  • La Reserva ProAves El Pangán, ubicada en Barbacoas, Nariño, sufrió indiscriminados ataques como: tala ilegal selectiva, destrucción de sus bosques, invasión de predios y daños a sus ecosistemas, por lo que se pusieron varias denuncias en contra de los responsables. 
  • La Reserva ProAves Pauxi Pauxi, situada en los municipios de Betulia y San Vicente de Chucurí, Santander, tuvo invasiones, destrucciones a las señales de delimitación y daño al medio ambiente por la tala de su vegetación, por lo que se instauró una denuncia. 
  • En la Reserva ProAves Chamicero de Perijá, localizada en el municipio de Manaure, Cesar, se formuló una denuncia por la irrupción al área protegida y deterioros ambientales por la tala de vegetación nativa para la creación de potreros.
  • La Reserva ProAves Colibrí del Sol, ubicada en Urrao, Antioquia, fue saqueada y varias de sus pertenencias fueron hurtadas, por lo que se hizo una denuncia por robo y daños a la propiedad. 
  • En la Reserva ProAves Las Tángaras, la cual se encuentra en Carmen de Atrato, Chocó, se impusieron varias denuncias por invasiones a las áreas de conservación y tala ilícita de sus bosques naturales.
  • En la Reserva ProAves El Paujil, ubicada en la Serranía de las Quinchas, en los departamentos de Boyacá y Santander, se instauró una denuncia por tala y aprovechamiento ilegal de madera de especies valiosas, invasión de predios y perjuicios ambientales. 
  • En la Reserva ProAves Loros Andinos, localizada entre los municipios de Roncesvalles, Tolima, y Génova, Quindío, se hizo una denuncia por el robo de varios equipos indispensables para la conservación de la biodiversidad natural. 
  • En la Reserva ProAves El Dorado, ubicada en la Sierra Nevada de Santa Marta, se instauraron 3 denuncias por daños de cercos y vallas, invasiones de lotes y graves perjuicios al hábitat.
  • En la Reserva ProAves Ranita Terribilis, la cual se encuentra en Timbiquí, Cauca, hubo invasiones, tala y cacería ilegal de sus especies y amenazas en contra de uno de sus guardabosques, por lo que se formuló una denuncia al respecto.
  • En la Reserva ProAves El Jaguar, ubicada en municipio de Mapiripán, Meta, se instauraron varias denuncias por incursiones a las áreas protegidas, hurto e impactos al ecosistema irremediables por tala y pesca ilegal.

Lamentablemente en 10 de las 28 Reservas ProAves se registraron agresiones de diferente índole, por lo que fue necesario contratar personal capacitado y fortalecer las labores de patrullaje y control de los límites de las áreas de conservación. Además, se impusieron 5 denuncias ante la Fiscalía General de la Nación, 10 denuncias ante las Inspecciones Municipales, tres denuncias ante las autoridades ambientales, una denuncia ante la Autoridad Nacional de Acuicultura y Pesca, dos denuncias ante juzgados civiles y tres denuncias ante el Ejército Nacional.

La desgracia de Colombia, sus preciosos recursos naturales

La retirada de las FARC ha creado una oportunidad para que las industrias legales e ilegales aprovechen los tesoros del bosque natural de Colombia.

La mayor parte de la deforestación es causada por la ganadería y la producción de aceite de palma en tierras que son, en su mayoría, baldías o áreas protegidas existentes. También, la minería ilegal, especialmente de oro, está desafiando muchos lugares alrededor de las estribaciones de las regiones de los Andes y el Chocó.

Colombia quiere reducir a la mitad sus emisiones de gases de efecto invernadero para el 2030, y quiere ser climáticamente neutro para el 2050. Pero, hasta el momento, el escenario no se visualiza así: en el primer trimestre de 2020, el científico ambiental colombiano Rodrigo Botero señaló que habían más bosques cortados en la primera mitad de 2020 que en todo 2019.

El gobierno colombiano recibe decenas de millones de dólares de Noruega, Alemania y Gran Bretaña para programas de protección forestal con el fin de combatir el cambio climático y preservar los bosques tropicales que producen oxígeno para la vida, y capturan y encierran CO2 en la vegetación. Los datos satelitales independientes de Global Forest Watch muestran que estos programas, prácticamente, no tienen ningún efecto en Colombia, principalmente porque no apoyan los esfuerzos de las comunidades ni de las pequeñas ONG como la Fundación ProAves.

Si Colombia quiere rescatar lo que queda de su tesoro más valioso, sus maravillas naturales vivas, debe comenzar con apoyar y potenciar los esfuerzos locales para proteger lo que queda y penalizar de manera consecuente la minería y la tala ilegales con todo el peso del poder judicial y del gobierno.