The yellow-eared parrot is a symbol of biodiversity and its conservation in Colombia, being a species that thanks to the efforts of many entities has had great success in its recovery. Moving from the Critically Endangered category to a Vulnerable category according to the Red List of Threatened Species of the International Union for Conservation of Nature IUCN. For this reason and because this species has had a great significance for environmental awareness in the municipality of Jardín, it is a perfect reason to celebrate the Yellow-eared Parrot Festival year after year.
The municipality of Jardín, in the southwest of Antioquia, was the scene for this festival on the 11th and 12th of October. A festival that brings together those who are interested in birds and their conservation, as well as the community in general. Providing a recreational and educational space to teach about the importance of the conservation of the Yellow-eared Parrot and the conservation of nature in general.
Since the 12th of October 2024, was also the International Day of Migratory Birds, the festival also included a joint celebration. Where we also paid tribute to these extremely far travellers who arrive in our territory every year. For this reason, it was called the “Festival of the Yellow-eared Parrot and Migratory Birds.”
On October 11th, the Festival was held in the main park of the municipality, where children enjoyed various interactive activities and workshops focused on the knowledge and conservation of birds. During that day, not only was the beauty of the Yellow-eared Parrot, an emblematic species of the region, highlighted but also the importance of migratory birds was made known. Some species travel thousands of kilometres/miles to protect themselves from the cold, seek food and find a safe harbour during the winter season in our territory.
El día 12 de octubre se programó una visita y recorrido a la Reserva ProAves Loro Orejimarillo de con un grupo de niños que hacen parte del programa Escuelas Amigas de las Aves, para que fueran participes del avistamiento y registro de las especies de aves propias de la Reserva, durante la jornada mundial de avistamiento de aves migratorias denominada October Big Day OBD, liderada por el Laboratorio de Ornitología de la Universidad de Cornnell y apoyada por cientos de organizaciones ornitológicas de todo el mundo, al igual que por todas las organizaciones ornitológicas del país.
On October 12th, a visit was scheduled to the ProAves Loro Orejimarillo Reserve with a group of children who are part of the Bird-Friendly Schools program. S in that way they could participate in the observations and recordings of the Reserve’s native bird species, during the global day of migratory birds called October Big Day OBD, led by the Cornell University Laboratory of Ornithology. This event is supported by hundreds of ornithological organizations from around the world, as well as by all the ornithological organizations in the country.
At ProAves we continue our work of raising awareness and environmental education, promoting love for nature and the need to protect Colombia’s wealth of biodiversity. Year after year, this festival consolidates itself as a key space to connect the community with its natural environment and promote the conservation of birds and nature.
We participated in COP16, the most important biodiversity event on the planet, where we were able to tell the whole world about our work on bird conservation we have been doing for more than 25 years.
The ProAves team, led by our Executive Director Sara Inés Lara, actively participated in the key spaces of COP16 such as the Blue Zone, an area dedicated to negotiations and the exchange of ideas between governments, organizations and biodiversity experts themselves.
In addition, our Executive Director was a speaker at the symposium “Women of Biodiversity for Biocultural Water Territories” and moderator of the panel: Exchange of Experiences, organized by the E.O. Wilson Foundation. In these spaces, the importance of women’s participation in the preservation of territories and their ecosystems was highlighted.
On the other hand, Andrea Borrero, from the ProAves research area, participated in the discussion “Zero Extinction Areas in Colombia”, organized by the Humboldt Institute. Here is where strategies for the protection of Colombian ecosystems and the prevention of species extinction were discussed.
We also had an information stand in the Green Zone at COP16, where we welcomed visitors from around the world interested in learning more about our 27 nature reserves and the conservation work that is linked to environmental education and research.
The presence of costumed performerssuch as the majestic harpy eagle (Harpia harpyja), the gorgeted puffleg (Eriocnemis isabellae) and the blue-billed curassow (Crax Alberti) caught the attention of many visitors due to their realism and size. The attendees of the event took advantage of taking photographs or just having fun with these species of great importance for Colombian birdlife.
To foster the love for birds and their ecosystems, theConservation Chiva bus travelled more than 1,200 kilometres (750 miles) to reach COP16 and tell the world about the wonderful event of bird migration. With educational activities, games and hundreds of smiles. This mobile environmental classroom managed to transmit playfully the importance of conserving migratory birds, captivating both children and adults alike.
Our participation at the COP16 reaffirms our commitment to conservation. To strengthen national and international alliances to protect the wildlife and natural heritage of Colombia and therefore the world.
Durante la COP16, el evento de biodiversidad más importante del planeta, pudimos contarle al mundo sobre nuestro trabajo de conservación de la avifauna, sus ecosistemas y los aprendizajes adquiridos por más de 25 años.
El equipo de ProAves, liderado por nuestra Directora Ejecutiva Sara Inés Lara, participó activamente en espacios clave de la COP16 como la Zona Azul, un área dedicada a las negociaciones y el intercambio de ideas entre gobiernos, organizaciones y expertos en biodiversidad.
Además, nuestra Directora Ejecutiva fue ponente en el simposio “Mujeres en Biodiversidad por los Territorios Bioculturales del Agua” y moderadora del panel: Intercambio de Experiencias, organizado por la Fundación E.O. Wilson. En estos espacios se destacó la importancia de la participación de las mujeres en la preservación de los territorios y sus ecosistemas.
Por otro lado, Andrea Borrero, del área de investigación de ProAves, participó en el conversatorio “Áreas de Extinción Cero en Colombia”, organizado por el Instituto Humboldt, donde se discutieron estrategias para la protección de los ecosistemas colombianos y la prevención de la extinción de especies.
También contamos con un stand informativo en la Zona Verde de la COP16, donde recibimos a visitantes de todo el mundo interesados en conocer más sobre nuestras 27 reservas naturales y la labor de conservación que se articula a la educación ambiental y la investigación.
La presencia de personajes como la majestuosa águila arpía (Harpia harpyja), el colibrí zamarrito del pinche (Eriocnemis isabellae) y el paujil de pico azul (Crax Alberti) llamaron la atención de los visitantes debido a su realismo y tamaño, donde los asistentes aprovecharon el espacio para tomar fotografías y divertirse junto a estas especies de gran importancia para la avifauna.
En un esfuerzo por fomentar el amor por las aves y sus ecosistemas, la Chiva de la Conservación recorrió más de 1.200 kilómetros para llegar a la COP16 y contarle al mundo sobre el maravilloso suceso de la migración. Con actividades pedagógicas, juegos y cientos de sonrisas, esta aula móvil ambiental logró transmitir de manera lúdica la importancia de conservar las aves migratorias, cautivando tanto a niños como a adultos.
Nuestra participación en la COP16 reafirma el compromiso con la conservación y el fortalecimiento de alianzas nacionales e internacionales para proteger la vida silvestre y el patrimonio natural del país y el mundo.
¡Juntos por la conservación en el país de las aves!
El loro orejiamarillo es un símbolo de la biodiversidad y su conservación Colombia, al ser una especie que gracias a los esfuerzos de muchas entidades ha tenido un gran éxito en su recuperación, pasando de la categoría de En Peligro Crítico a una categoria de Vulnerable según la Lista Roja de especies amenazadas de la Unión Interaccional para la Conservación de la Naturaleza IUCN. Por esta razón y a que esta especie a que ha tenido un gran significado para la sensibilización ambiental en el municipio de Jardín, es un motivo perfecto para la celebración año a año del Festival del Loro Orejiamarillo.
El municipio de Jardín, en el suroeste de Antioquia, fue el escenario para que los días 11 y 12 de octubre se desarrollara este festival que reúne a interesados en las aves y su conservación, al igual que a la comunidad en general, brindando un espacio lúdico y educativo para enseñar sobre la importancia de la conservación del Loro Orejiamarillo, y en general sobre la conservación de la naturaleza.
Se anota además, que debido a que el 12 de octubre de 2024 se celebró el Día Internacional de las Aves Migratorias, el festival incluyó una celebración conjunta, donde también se rindió un homenaje a estas viajeras extremas que llegan cada año a nuestro territorio, por esta razón se denominó “Festival del Loro Orejiamarillo y Las Aves Migratorias”.
El día 11 de octubre el Festival se llevó a cabo en el parque principal del municipio, donde los niños y niñas disfrutaron de diversas actividades interactivas y talleres enfocados en el conocimiento y la conservación de las aves. Durante la jornada no solo se resaltó la belleza del Loro Orejiamarillo, especie emblemática de la región, sino que también se dio a conocer la importancia de las aves migratorias, especies que recorren miles de kilómetros para salvaguardarse del frío, conseguir alimento y encontrar espacios seguros durante la temporada de invierno, permaneciendo en nuestro territorio durante su migración.
El día 12 de octubre se programó una visita y recorrido a la Reserva ProAves Loro Orejimarillo de con un grupo de niños que hacen parte del programa Escuelas Amigas de las Aves, para que fueran participes del avistamiento y registro de las especies de aves propias de la Reserva, durante la jornada mundial de avistamiento de aves migratorias denominada October Big Day OBD, liderada por el Laboratorio de Ornitología de la Universidad de Cornnell y apoyada por cientos de organizaciones ornitológicas de todo el mundo, al igual que por todas las organizaciones ornitológicas del país.
Desde ProAves continuamos con nuestra labor de sensibilización y educación ambiental, fomentando el amor por la naturaleza y la necesidad de proteger la riqueza en biodiversidad de Colombia. Año a año este festival se consolida como un espacio clave para conectar a la comunidad con su entorno natural y promover la conservación de las aves y de la naturaleza.
Migratory birds are amazing species that travel thousands of kilometers to protect themselves from the cold, get food and find safe spaces during the winter season to reach countries like Colombia. Understanding the importance of these birds, our environmental mobile classroom has evolved to become the ReinitaChiva, a change that represents a conservation challenge focused on education about these extreme travelers.
We are excited to begin a new phase that will contribute to the conservation of boreal and austral migratory species where communities play a key role in preserving them.
This colorful vehicle that will visit schools, parks, squares and communities throughout Colombia will allow the enjoyment of a journey full of learning, games and smiles around the fascinating world of migratory birds, in addition, the experience in the chiva includes interactive activities, games and workshops, aimed at children and adults, with the aim of promoting the love of nature and the protection of biodiversity.
Our emblematic conservation chiva has now completed its first kilometers of travel with 4 visits. The first stop was in Santa Marta, in the town of Bonda, then visited the South American Regional Forum of the International Union for Conservation of Nature (IUCN). From there, he continued his journey to Cajamarca, Tolima and now he is at the COP16, the most important event in the world dedicated to biodiversity conservation.
Join this exciting adventure and learn more about the incredible world of these extreme travelers that beautify the Colombian sky with their visit every year.
ProAves Colombia will show the work it has been developing for 25 years at the Conference of the Parties to the Convention on Biological Diversity (COP16) and is considered the most important event worldwide for the protection of biodiversity.
At COP16 we will have a stand in the green area, a space where we will develop awareness campaigns, educational activities, cultural exhibitions and other civic activities that enhance the agenda planned during the development of the Conference of the Parties.
In addition, we will have our ReinitaChiva, a mobile classroom that will tell the world about the wonderful event of migration through environmental education.
We are proud to participate in COP16, a key scenario that will allow us to contribute to the global dialogue on biodiversity protection where we have worked from research, conservation and environmental education contributing to the dream of saving our planet.
This event brings together close to 190 countries and will be a key moment for the fulfillment of global goals for biodiversity conservation.
Las aves migratorias son especies sorprendentes que recorren miles de kilómetros para salvaguardarse del frío, conseguir alimento y encontrar espacios seguros durante la temporada de invierno para llegar a países como Colombia. Entendiendo la importancia de estas aves, nuestra aula móvil ambiental ha evolucionado para convertirse en la ReinitaChiva, un cambio que representa un reto de conservación centrado en la educación sobre estas viajeras extremas.
Nos emociona iniciar una nueva etapa que aportará en la conservación de especies migratorias boreales y australes donde las comunidades juegan un papel clave para preservarlas.
Este colorido vehículo que visitará escuelas, parques, plazas y comunidades de toda Colombia permitirá el disfrute de un viaje lleno de aprendizajes, juegos y sonrisas alrededor del fascinante mundo de las aves migratorias, además, la experiencia en la chiva incluye actividades interactivas, lúdicas y talleres, dirigidos a niños y adultos, con el objetivo de fomentar el amor por la naturaleza y la protección de la biodiversidad.
Nuestra emblemática chiva de la conservación suma sus primeros kilómetros de recorrido con 4 visitas. La primera parada fue en Santa Marta, en el corregimiento de Bonda, luego visitó el Foro Regional Sudamericano de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). Desde allí, continuó su viaje hacia Cajamarca, Tolima y ahora se encuentra en la COP16, el evento más importante del mundo dedicado a la conservación de la biodiversidad.
Únete a esta emocionante aventura y aprender más sobre el increíble mundo de estas viajeras extremas que embellecen el cielo de Colombia con su visita cada año.
ProAves Colombia mostrará el trabajo que ha venido desarrollando durante 25 años en la Conferencia de las Partes del Convenio sobre la Diversidad Biológica (COP16) y es considerado el evento más importante a nivel mundial para la protección de la biodiversidad.
En la COP16 contaremos con un stand en la zona verde, espacio donde se desarrollarán campañas de concientización, actividades pedagógicas, exposiciones culturales y otras actividades ciudadanas que potencian la agenda prevista durante el desarrollo de la Conferencia de las Partes.
Además, contaremos con nuestra ReinitaChiva, un aula móvil que le contará al mundo sobre el maravilloso suceso de la migración por medio de la educación ambiental.
Es un orgullo participar de la COP16, un escenario clave que nos permitirá contribuir al diálogo global sobre la protección de la biodiversidad donde hemos trabajado desde la investigación, la conservación y la educación ambiental contribuyendo al sueño de salvar nuestro planeta.
Este evento reúne cerca de 190 países y será un momento clave para el cumplimiento de metas mundiales en pro de la conservación de la biodiversidad.
En un importante paso para la conservación de la biodiversidad, ProAves y la Corporación Autónoma Regional del Magdalena (CORPAMAG) firmaron el convenio interinstitucional que busca llevar a cabo acciones de conservación y restauración en la cuchilla de San Lorenzo, Distrito de Santa Marta, con el objetivo de proteger especies prioritarias en el departamento del Magdalena.
La firma del acuerdo tuvo lugar en las instalaciones de la Corporación, con la presencia de Sara Inés Lara, Directora Ejecutiva de ProAves y el Director General de CORPAMAG, Alfredo Martínez Gutiérrez.
El convenio establece un marco de colaboración que permitirá la ejecución de proyectos específicos orientados a la protección de hábitats críticos y a la preservación de la biodiversidad, que enfrenta diversas amenazas debido a la pérdida de su entorno natural y actividades humanas. A través de esta alianza, se espera implementar estrategias de restauración ecológica y sensibilización comunitaria, involucrando a las comunidades locales en la defensa de su patrimonio natural.
Uno de los principales enfoques del convenio será la protección del hábitat remanente en la parte alta de la Cuchilla de San Lorenzo, en la Reserva ProAves El Dorado, un área vital para la biodiversidad que protege más de mil hectáreas de bosque en excelente estado de conservación. Allí se llevarán a cabo campañas de reforestación, erradicación de especies invasoras y programas de conservación enfocados en la protección de especies como el Periquito de Santa Marta (Pyrrhura viridicata) y diversas especies de anfibios de suma importancia que habitan en esta región como la Rana de cristal (Ikakogi tayrona).
El convenio también incluye un componente de investigación para medir el impacto de las acciones de conservación y monitorear la avifauna y su crecimiento poblacional. Este esfuerzo permitirá evaluar la efectividad de las estrategias implementadas y contribuir al conocimiento científico de las especies que habitan en los ecosistemas de la región.
“Este convenio marca un punto muy importante para la protección y conservación de la biodiversidad de la Sierra Nevada de Santa Marta. Con esta articulación avanzaremos en la protección de los hábitats que se encuentran en peligro de extinción y las especies que habitan en ellos, trabajando juntos con estrategias de conservación, investigación y educación ambiental, nos va a permitir tener resultados rápidos y concretos que beneficien a las comunidades y a la biodiversidad”, afirmó Sara Inés Lara, Directora Ejecutiva de ProAves durante la firma.
Por su parte, la Corporación Autónoma del Magdalena destacó la importancia de la colaboración interinstitucional como herramienta clave para enfrentar los desafíos ambientales que afectan la región.
“Con la firma de este convenio tendremos la oportunidad de seguir fortaleciendo los temas de protección y conservación en la Sierra Nevada de Santa Marta. Estamos aunando esfuerzos que nos permitan tener unos instrumentos de planificación que a través de unas normas garanticen el uso en protección y conservación de esta importante área, como lo es la Reserva El Dorado, la cual es de gran interés desde el punto de vista ecosistémico, así mismo trabajar por la protección y conservación pero de la mano con las comunidades , todo esto teniendo en cuenta la gran experiencia que tiene ProAves en el territorio” puntualizó Alfredo Martínez Gutiérrez , Director General de CORPAMAG.
Este convenio es un reflejo del compromiso de ambas organizaciones por promover un desarrollo sostenible y garantizar la salud de los ecosistemas que sustentan la vida en el Magdalena. Con este esfuerzo conjunto, ProAves y la Corporación Autónoma del Magdalena esperan no solo proteger la biodiversidad local, sino también fomentar una cultura de conservación a perpetuidad con las comunidades.
Desde una chiva, medio de transporte símbolo de la tradición del país, característico por sus figuras, colores y la capacidad de enfrentar cualquier adversidad geográfica, la RanaChiva visitó las zonas urbanas y rurales más alejadas de Colombia con el propósito de salvar 3 especies en peligro de extinción: la Rana Santandereana de Lynch (Hyloscirtus lynchi), el ave Chango Santandereano de Montaña (Macroagelaius subalaris) y el Roble Colombiano (Quercus humboldtii).
Durante más de dos años, esta aula móvil ambiental superó los 7.000 kilómetros de recorrido, llegando a más de 27.000 personas y visitando un total de 91 instituciones educativas, brindando una experiencia basada en el aprendizaje, la lúdica y la conservación.
En sus experiencias, la RanaChiva ha trabajado incansablemente para sensibilizar a las comunidades y estudiantes sobre la urgente necesidad de conservar nuestra biodiversidad y una gran cantidad de especies que se encuentran en peligro de desaparecer. Esta aula móvil ambiental, ha servido para educar e inspirar a los jóvenes para la toma de acciones concretas en favor de la vida silvestre y los ecosistemas.
El recorrido de la Chiva fue todo un éxito y se refleja no solo en el número de personas alcanzadas, sino también en el interés de las instituciones educativas por integrar temas de conservación en sus planes de estudio, lo que augura un futuro más consciente y comprometido con la naturaleza.
Este proyecto de educación ambiental continúa con su misión, así como en años anteriores estrategias como el LoroBus permitieron concientizar a la población sobre el cuidado del Loro Orejiamarillo y la Palma de Cera, años después el objetivo de la RanaChiva ha estado centrado en conservar 3 especies amenazadas de Santander. Actualmente, nuestra chiva de la conservación se está transformando en la “ReinitaChiva” haciendo énfasis en la protección de las aves migratorias, especies que recorren miles de kilómetros para salvaguardarse del frío, conseguir alimento y encontrar espacios seguros durante la temporada de invierno, quienes visitan latinoamérica y Colombia con este objetivo.
Este recorrido basado en aulas móviles que se ha realizado durante varios años, ha permitido que ProAves reconozca la educación como el camino para sumar nuevos aliados en su sueño de salvar a las especies más amenazadas. ProAves espera que el legado de esta aula móvil ambiental inspire a más personas a unirse a la conservación de las especies y ecosistemas que forman parte de la biodiversidad de nuestro país.
Recorriendo los Caminos de la Conservación es una muestra audiovisual de 22 minutos en el que se cuenta la experiencia de la RanaChiva en su trayecto por Santander y Colombia; además, narra las acciones de conservación que ProAves en articulación con The Mohamed bin Zayed Species Conservation Fund llevan a cabo para salvar de la extinción especies de suma importancia para la biodiversidad del país.
El Jaguar (Panthera onca) es uno de los felinos más icónicos y enigmáticos de América Latina, pero a su vez ha sufrido una drástica reducción en su área de distribución a lo largo de los últimos 130 años.
Según medios como Mongabay, en Colombia, el Jaguar ha perdido un 39% de su hábitat en aproximadamente una década, un impacto devastador causado por conflictos humanos, crisis climáticas, deforestación y la sobreexplotación de los recursos naturales.
Con el objetivo de conservar esta especie y asegurar ecosistemas saludables y sostenibles para su supervivencia, hace más de 10 años, ProAves creó la Reserva El Jaguar, ubicada en el municipio de Mapiripán, Meta y desde sus inicios ha enfocado sus esfuerzos para evitar la extinción del tercer felino más grande del mundo.
El Amazonas colombiano, característico por su gran biodiversidad, alberga cerca del 90% de la población total de jaguares en el país y se destaca como un área vital para su preservación. Entendiendo la importancia de este territorio, ProAves ha desarrollado actividades en beneficio de este felino y otras especies de gran importancia como la Nutria Gigante de Río (Pteronura brasiliensis) y el Delfín Rosado (Inia geoffrensis).
Esta zona de conservación, cuenta con cámaras trampa que registran diariamente la valiosa biodiversidad del área protegida, donde es frecuente captar imágenes de este felino. El pasado mes de agosto, por ejemplo, una de las cámaras trampa registró un jaguar con una coloración mas oscura fenómeno llamado melanismo, caracterizado por una producción excesiva, concentrada del pigmento negro llamado +melanina.
Con la estrategia del uso de las cámaras trampa se busca aportar al conocimiento de la biodiversidad, sus patrones de comportamiento y estimaciones poblacionales en nuestra red de Reservas Naturales. Además, a través de esfuerzos continuos, ProAves sigue llevando a cabo acciones de conservación y protección de los hábitats que se encuentran en amenaza y que son considerados corredores estratégicos para que el jaguar pueda sobrevivir a su desaparición constante.
Reconociendo el importante papel que juega el hombre en la conservación, la entidad ha realizado acciones encaminadas en la investigación y educación ambiental como el Festival del Jaguar, que tienen como propósito concientizar a las comunidades sobre la importancia de este felino. Recientemente, con el Programa Becas Mujeres en la Investigación y la Ciencia se adelantó el proyecto: La educomunicación como estrategia para fortalecer la gobernanza y proteger el jaguar y su hábitat en Mapiripán, Meta.
En los 25 años de existencia de las Reservas de la Fundación ProAves, hemos promovido el mantenimiento de la diversidad biológica al disminuir los procesos de fragmentación de los hábitats y proporcionando conectividad entre los diferentes tipos de paisajes, ecosistemas y hábitats.
Agradecemos a cada una de las personas que han hecho posible la conservación de este importante felino para nuestro país, además la articulación de entidades y organizaciones que con sus esfuerzos han hecho posible que el jaguar encuentre lugares seguros para su supervivencia.
¡Únete a la conservación de este asombroso felino! DONA
Con el objetivo de apoyar proyectos que contribuyan a la protección de la avifauna, ProAves abre la convocatoria: Becas en investigación de aves migratorias que serán otorgadas a 15 estudiantes y/o investigadores interesados en la generación de conocimiento para la preservación de estas viajeras extremas.
Las aves migratorias se caracterizan por recorrer grandes distancias desde sus áreas de reproducción en Norteamérica hacia sus sitios de invernada en los Neotrópicos. Gran diversidad de aves se embarcan cada año en estos largos y demandantes viajes para escapar del clima frío y la escasez de alimento durante el invierno, por lo que requieren de hábitats disponibles en varios países de Latinoamérica y el Caribe para sobrevivir.
Consulta toda la información para aplicar a la Beca, a continuación:
Requisitos:
Experiencia en muestreos con aves y reconocimiento de aves migratorias y residentes (verificado en eBird, hoja de vida)
Estudiante o profesional en biología, licenciatura en biología, carreras ambientales, pajareros con experiencia, etc). En caso de ser estudiante de pregrado debe contar con un asesor.
Escribir un proyecto con alguno de los siguientes temas a desarrollar
Temas a desarrollar:
Aspectos ecológicos
Ecología de forrajeo
Segregación
Ecología de poblaciones
Apertura: 1 septiembre de 2024
Cierre de convocatoria: 14 octubre de 2024
Socialización propuestas: 17 – 18 octubre de 2024
Informe de resultados: 23 octubre de 2024
Elaboración convenios: 24 octubre – 31 octubre de 2024
Trabajo de campo: mínimo 6 semanas (a partir 4 noviembre de 2024)
Entrega de informe tipo artículo: 1 marzo 2025
La beca contempla:
$ 4.000.000 COP
50% del hospedaje en las Reservas de ProAves para investigadores por 6 semanas.
Las Reservas Naturales donde podrás realizar tu investigación son:
Las inscripciones estarán abiertas a partir del 1 de septiembre de 2024 y debe realizarse por medio del siguiente formulario.
En caso de alguna inquietud comunicarse a los siguientes correos electrónicos:
Conoce la inspiradora presentación de Chadiz Domicó, una mujer indígena trans, educadora ambiental y guardabosques quien compartió su poderosa voz en la conmemoración del Día Internacional de los Pueblos Indígenas en el Consejo Permanente Extraordinario de la OEA.
Desde ProAves y Mujeres por la Conservación hemos concluido el proceso de selección de una nueva convocatoria del Programa Becas Mujeres en la Investigación y la Ciencia, tras seleccionar a tres investigadoras para realizar estudios enfocados en la conservación del Paujil de Pico Azul (Crax alberti) y la Marimonda del Magdalena (Ateles hybridus), ambas En Peligro Crítico de extinción, (CR), en la Reserva ProAves El Paujil, ubicada la Serranía de las Quinchas en el magdalena medio.
Esta destacada iniciativa busca promover el desarrollo de investigaciones de pregrado y posgrado que aborden la protección de especies altamente amenazadas y contribuyan al conocimiento y conservación de la biodiversidad local.
Dalia Katiana Arias Macedo
Biología, Universidad Nacional de Colombia
Proyecto:
Estimación del estado poblacional, ecología y estrategias de conservación del mono araña del Magdalena (Ateles hybridus) en la Reserva ProAves El Paujil, Puerto Pinzón (Boyacá, Colombia).
Dahiana García Vargas
Ingeniería Ambiental, Fundación Universitaria de San Gil
Proyecto:
Densidad poblacional y tamaño de grupo, mono araña del magdalena (Ateles hybridus) en la Reserva ProAves El Paujil.
Laura Sofía García Monroy
Licenciatura en Biología, Universidad Distrital Francisco José de Caldas
Proyecto:
Uso del hábitat del Paujil de Pico Azul (Crax alberti): Fundamentos para el desarrollo de estrategias de conservación.
Estas tres investigadoras seleccionadas tendrán la oportunidad de desarrollar proyectos que ampliarán el conocimiento científico sobre estas especies y ayudarán a fortalecer los esfuerzos de conservación con las comunidades adelantados por ProAves en la región. Esta colaboración resalta el compromiso de ProAves y Mujeres por la Conservación con la protección del medio ambiente y la promoción de la participación femenina en la ciencia.
La presente estrategia representa un paso importante hacia la preservación de la biodiversidad en una de las áreas más ricas en fauna de Colombia donde el ejercicio investigativo juega un papel clave para continuar con su conservación.
Uno de los retos que ha asumido la Fundación ProAves durante más de 25 años, además de la conservación y educación ambiental, es el fortalecimiento de las acciones de investigación en sus 27 reservas naturales. Nos complace anunciar esta nueva publicación de la Revista Conservación Colombiana el primer número del volumen 29, que amplía el conocimiento científico de la biodiversidad en Colombia.
En este Volumen se visibilizan los esfuerzos, durante los años 2022 y 2023, donde CORTOLIMA y la Fundación ProAves en el marco de una alianza estratégica en pro de la conservación del Complejo de Páramo Chilí – Barragán, declaró como Parque Natural Regional (PNR), la Reserva ProAves Loros Andinos. Además se presentan las amenazas que enfrentan especies importantes para América Latina como el Oso Andino en Perú y la innovadora estrategia de educación ambiental RanaChiva que durante 21 meses de trabajo, recorrieron más de 6.387 km, llevando el mensaje de la conservación a las escuelas más lejanas de las montañas Santandereanas, con más de 27.474 participantes, entre estudiantes y personas en general. De igual manera, se presentan cinco registros de la especie Harpia harpyja en el municipio de Anzoátegui (Tolima) durante febrero y marzo de 2024, en una zona que actualmente se asume como hábitat perdido para la especie.
Esta revista es una herramienta esencial para investigadores, educadores y apasionados por la conservación, quienes la han tenido como referente de consulta y han hecho de esta, una publicación que aporta a la academia en el campo del cuidado de la biodiversidad y aporta a la protección de la vida silvestre y sus ecosistemas.
Agradecemos a los estudiantes e investigadores que siguen aportando a esta apuesta de conservación y generación de conocimiento de las especies para preservar los hábitats más amenazados de nuestro país.
Te invitamos a leer la última versión de la Revista Conservación Colombiana:
Cristian Vásquez nació, creció y ha desarrollado toda su vida hace 35 años en torno al campo. Desde muy niño aprendió las labores agrícolas tradicionales y las prácticas asociadas a esta actividad: quema de terrenos, tala de árboles, arado y uso de fertilizantes, aniquilación de especies que representaban una amenaza para los sembradíos. Cristian mira hacia atrás y no siente orgullo de esos días pero agradece haber transitado esta experiencia porque de otro modo no hubiera descubierto su vocación de guardabosque. El punto de inflexión fue la oportunidad que le ofreció ProAves para desempeñar este rol cuando cultivaba moras y maíz para las especies silvestres protegidas. Ese día empezó su reconciliación con la naturaleza y desde entonces este vínculo se ha fortalecido a través de la protección de las especies, la defensa de las reservas naturales y el amor por su trabajo. En 2023 Cristian Vásquez fue premio Internacional de Guardaparques otorgado por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, UICN, un reconocimiento a su tenacidad, liderazgo y resultados de las tareas de investigación desplegadas en las reservas que ha custodiado.
Cada 31 de julio se celebra el Día Mundial de los Guardabosques y para ProAves es un honor contar con personas como Cristian Vásquez, uno de los 31 guardabosques que hacen parte de ProAves, valientes que consagran su vida al cuidado del planeta.
Equipo de prensa de ProAves ¿Qué ha significado este reconocimiento para usted?
Cristian Vásquez: El Premio fue un alimento para mi motivación. Contribuyó para tener una moral mucho más alta para seguir luchando por la conservación. Sentí que valió la pena todo lo que estoy haciendo y me enamoré mucho más de esta labor, que no es fácil, conservar es difícil, pero es gratificante.
EPP ¿Cómo hace un ser humano para proteger un bosque?
CV: Ahora protejo la Reserva ProAves Chamicero en la Serranía del Perijá. He sido guardabosques de la Reserva ProAves El Dorado, y antes, de la Reserva Loro Orejiamarillo. Yo constantemente lo recorro, primero patrullando los linderos y luego captando las novedades. Observo si hay amenazas o si hay especies nuevas. Esta es una labor que te tiene que gustar y sentir que estás en el lugar indicado, de otro modo sería imposible enfrentarse a tanta responsabilidad.
EPP ¿Cómo es un día de guardabosques?
CV: Me levanto a las 5 de la mañana, por costumbre, me tomo el café, desayuno y salgo a las 6 y 30 a patrullar los linderos, termino a las 2 de la tarde, almuerzo, hago un pequeño receso y en la tarde prosigo con las labores de pajareo, el cuidado de los jardines de la reserva, de la infraestructura, los viveros, cuidar los colibríes y sus comederos y a estar atento a cualquier eventualidad, si hay una especie nueva, o algún desafío que se presente dentro de la Reserva.
EPP ¿Cómo hace con su familia, cuándo se reúne con ella?
CV: Yo tengo vacaciones anualmente y los visito cada año pero donde estoy es un paraíso.
La Fundación cuenta con un lugar bien acondicionado, seguro y conectado con el resto del mundo, buena luz, merco cada 8 días, tengo todo lo necesario, cuento con internet, la Reserva es muy cómoda, me comunico con mi familia por videollamada, tengo una hija hermosa.
EPP ¿Cuéntenos más sobre el momento en que su vida giró de agricultor a guardabosques?
CV: Yo era agricultor en Támesis, Antioquia y como campesino hacía pequeñas parcelas de maíz y mora para que los animales del bosque comieran, una funcionaria me vio la actitud y me preguntó si quería trabajar con ProAves para cuidar el bosque. Pasaron 7 meses y llegó una llamada. Yo acepté y empecé en la Reserva Loro Orejiamarillo. Mi vida cambió. Me dieron la estabilidad laboral y económica pero lo que más me cambió fue el chip, tuve otra visión, un trabajo hermoso y qué bueno que hubiera más oportunidades para campesinos de esta manera. Es una vida dura y cuando uno es campesino la supervivencia te obliga a matar las aves porque se comen las moras, y yo mataba las pavas, no me siento orgulloso de eso. Pero ahora es distinto, cuando yo llego de visita a esas parcelas les digo que no maten a las pavas ni a ningún animal porque todos tenemos un lugar en este hogar llamado naturaleza.
EPP ¿Cuál es el paisaje con el que amanece cada día y quiénes son sus vecinos?
CV: Mi primera vista cada vez que abro los ojos en la Reserva ProAves Chamicero de Perijá es la Sierra Nevada de Santa Marta, están al fondo los nevados y parte del páramo, alcanzo a ver el valle, a la ciudad de Valledupar y varios pueblos, es espectacular, estoy a 2.600 metros pero la reserva llega a 3.400.
Mis vecinos son el oso Andino, al que tuve la suerte de toparme y lo grabé muy cerca, es muy tranquilo, también los venados, las águilas, el ave insignia de Colombia, el Condor, con varios de ellos comparto las moras que crecen cerca a mi alojamiento en la Reserva y así vivo gran parte de mi vida en equilibrio.
EPP ¿Cuál es la situación más dura que ha tenido que enfrentar?
CV: He tenido4 o 5 experiencias de incendios en la Reserva ProAves El Dorado, por acción del hombre a raíz de fogatas en camping que se les sale de control, pero también por causas naturales como un rayo.
En El Perijá, como en toda parte, los guardabosques debemos hacerle frente a la delincuencia común y a los grupos armados pero nuestro interés es conservar. Los atracos y los incendios son los mayores desafíos, pero yo voy para delante en la conservación, eso no me hace bajar la moral en mi trabajo.
EPP ¿Qué se necesita para ser guardabosques?
CV: Ser guardabosques para mí es que te guste si no estás en el lugar equivocado, siempre vas a estar lejos, estamos en el bosque, en la montaña, en las partes aisladas, donde solo se escucha la paz de la naturaleza, es otro mundo pero yo soy feliz, haber conocido a ProAves es lo mejor que me ha pasado, me siento muy orgulloso y si algún día me tengo que ir, espero hacerlo con la frente en alto.
De izquierda a derecha Hernando García, Director General del Instituto Humboldt; Maria Isabel Hernández Parra, Presidenta de la Junta Directiva de la ANUC; Sara Inés Lara, Directora Ejecutiva de ProAves; Martha Rosero, delegada de Conservación Internacional: Arnold Rincón, Director General de CODECHOCÓ.
En un evento histórico para la región, el país y Latino América, ProAves y CODECHOCÓ, inauguraron el Parque Natural Regional (PNR) Las Tángaras, en el municipio de El Carmen de Atrato, Chocó. Esta declaratoria, aprobada en enero de 2024 por el Consejo Directivo de la Corporación Ambiental marca un hito significativo en la conservación de la biodiversidad y el ecoturismo en la región.
Con una extensión de 2.316,17 hectáreas, el Parque Natural Regional Las Tángaras es un espacio ideal para la investigación, la educación ambiental y el turismo sostenible. Protegiendo el 97,6% de bosques densos y vegetación secundaria, el Parque se erige como un hotspot de biodiversidad, albergando una impresionante concentración de especies endémicas de Sudamérica.
“Este es un hotspot de biodiversidad en Colombia por su alto endemismo en aves, nos enorgullece ver que todos los esfuerzos de conservación liderados por la Fundación ProAves desde la constitución de la Reserva Las Tángaras hace 15 años se vean ahora conservados y protegidos a perpetuidad a través de la constitución del Parque Regional.”
Sara Inés Lara, Directora Ejecutiva de ProAves
En la foto, miembros de las organizaciones que participaron en la declaratoria del área protegida.
Arnold Alexander Rincón López, Director General de CODECHOCÓ, destacó que la creación del Parque Natural Regional Las Tángaras es el resultado de un esfuerzo conjunto con ProAves y Conservación Internacional (CI).
“Gracias a esta colaboración, estamos protegiendo la riqueza hídrica y los ecosistemas estratégicos de la Cordillera Occidental del Chocó Biogeográfico, incluyendo el nacimiento del Río Atrato”, afirmó el Director de CODECHOCÓ.
El Parque Natural Regional Las Tángaras protege especies en peligro de extinción como el Águila andina (Spizaetus isidori) y el Sapito narizón (Rhinella lindae), así como especies vulnerables, entre ellas la Tangara de tatamá (Bangsia aureocincta), la Tangara aurinegra (Bangsia melanochlamys) y el Oso andino (Tremarctos ornatus). Además, se continuará con la protección de especies endémicas y de distribución restringida, como el Cacique candela (Hypopyrrhus pyrohypogaster) y la Rana cohete (Silverstoneia nubicola).
Fabio Arjona, Vicepresidente de Conservación Internacional Colombia, expresó su entusiasmo por este logro histórico: “Hoy celebramos un hito en nuestro compromiso con la conservación de la biodiversidad. Este parque, que combina una reserva privada de ProAves con una zona protegida determinada por CODECHOCÓ, se convierte en un santuario vital para nuestras aves endémicas. Juntos, estamos construyendo un legado de esperanza y protección para las futuras generaciones.”
El Parque Natural Regional Las Tángaras no solo representa un avance significativo en la conservación del Chocó, sino que también abre nuevas oportunidades para el ecoturismo y la investigación científica del país.
La musaraña de orejas pequeñas de Medellín (Cryptotis medellinia) es una especie de mamífero en la familia Soricidae, que deriva su nombre común y científico a la ciudad de Medellín donde comúnmente se distribuye. Estos animales se caracterizan por ser de menor tamaño, ojos pequeños y tener hocico largo con bigotes sensibles, son parecidos a un ratón pero no son roedores sino que están emparentados con los topos.
El pasado 9 de julio Oswaldo Peña, guardabosques de la Reserva ProAves Loro Fuertesi, obtuvo un importante hallazgo al realizarse por primera vez en el departamento del Tolima el registro de Cryptotis medellinia, una especie de musaraña endémica del departamento de Antioquia y el Eje Cafetero.
Este mamífero ha sido registrado desde las partes norteñas de la cordillera occidental y cordillera central en elevaciones de 2.500 a 2.800 m.s.n.m., sin embargo, cabe resaltar que el nuevo avistamiento en la Reserva ProAves Loro Fuertesi se hizo a una altura de 3.300 m.s.n.m.
Según iNaturalist, en Colombia se cuenta con 44 observaciones de 5 especies de musarañas. De Cryptotis medellinia, se tiene registro de 6 observaciones: 1 en Risaralda, 4 en Antioquia y ahora se suma este importante registro en el departamento del Tolima, el cual se convierte en el registro más distante de esta especie.
“Me siento muy feliz de contribuir a la investigación de las especies, como guardabosques estamos inmersos en la naturaleza y somos quienes encontramos estas maravillosas de la vida silvestre, en esta ocasión me siento muy feliz de haber obtenido este registro”
Oswaldo Peña, Guardabosques de la Reserva ProAves Loro Fuertesi, Cajamarca, Tolima
Estos nuevos registros en nuestras reservas naturales significan un paso importante para la conservación e investigación de la biodiversidad en nuestro país. Cada Reserva Natural, destinada al cuidado de diferentes especies en peligro de extinción, representa encaminar esfuerzos para contrarrestar la desaparición de las mismas, en este sentido, registrar la diversas especies de mamíferos, anfibios, reptiles y aves nos incentiva para seguir llevando a cabo acciones para el cuidado de la vida silvestre.
Con el propósito de contribuir al empoderamiento de las mujeres científicas e investigadoras de nuestro país, ProAves vuelve a lanzar su programa de becas para dos (2) mujeres que estén interesadas en desarrollar procesos de investigación de pregrado o posgrado enfocados en la conservación del Paujil de Pico Azul (Crax alberti) y primates en la Reserva ProAves El Paujil, ubicada en el corregimiento de Puerto Pinzón, municipio de Puerto Boyacá, Boyacá. Esta iniciativa pretende aportar a la protección de la biodiversidad y las especies amenazadas que habitan dicho territorio.
La beca contempla un valor de $2.500.000 e incluye:
– $ 2.500.000 para transporte, alimentación y seguro de vida
– Valor del hospedaje en la Reserva ProAves El Paujil durante su estadía
– Supervisión por parte de ProAves Colombia
Duración fase de campo: 2 meses
Localización: Reserva ProAves El Paujil, corregimiento de Puerto Pinzón, municipio de Puerto Boyacá, Boyacá
Las becas estarán enfocadas en:
Conservación del Paujil de Pico Azul (Crax alberti).
Conservación de primates (Cebus albifrons versicolor, Ateles hybridus, Alouatta seniculus, Aotus griseimembra), principalmente el Mono araña del Magdalena (Ateles hybridus), debido a su grado de amenaza En Peligro.
Las mujeres que resulten seleccionadas para desarrollar las becas de investigación, deben:
Entregar un reporte de las actividades ejecutadas al Director de Investigación de ProAves.
Hacer un aporte de talleres comunitarios sobre los temas de investigación.
Entregar un artículo sobre la investigación realizada para la revista Conservación Colombiana.
Requisitos para aplicar a la beca:
Mujeres estudiantes de pregrado o posgrado, lo cual será verificado con un documento que valide que está realizando su formación académica.
Realizar proyecto de investigación enfocado en la conservación de primates: (Cebus albifrons versicolor, Ateles hybridus, Alouatta seniculus, Aotus griseimembra), principalmente el Mono araña del Magdalena (Ateles hybridus), debido a su grado de amenaza En Peligro o del Paujil de Pico Azul (Crax alberti).
En caso de no estar dentro de un programa académico realice una carta de intención manifestando por qué sería una candidata pertinente para el proyecto y qué tema de investigación le interesaría llevar a cabo. La carta debe ser enviada al correo acortes@proaves.org y lgmosquera@proaves.org
En caso de ser necesario puede aplicar a otras organizaciones para ampliar los recursos y cofinanciar el proyecto.
Las inscripciones estarán abiertas a partir del 19 de junio de 2024 y debe realizarse por medio del siguiente formulario.
En caso de tener alguna inquietud o querer ampliar la información puede comunicarse a los siguientes contactos:
La siguiente información puede ser útil para idear el proyecto, a continuación se relaciona una lista de especies en categoría de amenaza reportadas en la Reserva ProAves El Paujil.
¿Cómo llegar a la Reserva ProAves El Paujil?
Puede viajar desde Ibagué, Bogotá o Medellín, rumbo al municipio de Puerto Boyacá, departamento de Boyacá.
Transporte público:
Desde Ibagué, Bogotá o Medellín, viajar hacia Puerto Boyacá, departamento de Boyacá, con las empresas Brasilia, Rápido Tolima, Los Libertadores o Transporte La Reina.
Una vez llegue en el municipio de Puerto Boyacá, buscar en la calle del mercado (una cuadra del parque principal) el sitio de despacho de la empresa Transluzena hacia Puerto Pinzón, los horarios de salida son: 11:00 a.m., 2:00 p.m. y 3:00 p.m. El tiempo estimado de viaje es de 2 a 3 horas.
Transporte privado:
No es necesario ir hasta el municipio de Puerto Boyacá, una vez en el cruce del Dos y Medio se puede tomar dirección hacia Puerto Pinzón. 15 minutos aproximadamente tomada esta ruta se encuentra sobre el margen izquierdo una carretera destapada que deja la vía pavimentada, allí se encuentra un aviso que indica vía Puerto Pinzón-Pozo 2.
Al llegar a Puerto Pinzón tiene varias opciones para llegar a la Reserva: caminar durante 40 minutos, tomar un mototaxi o navegar en lancha por el río Ermitaño. Esta opción por el río depende del caudal de este según la temporada de lluvias.
With the purpose of contributing to the empowerment of women scientists and researchers in our country, ProAves relaunches its scholarship program for two (2) women who are interested in developing undergraduate or graduate research processes focused on the conservation of the Curassow. Bluebill (Crax alberti) and primates in the ProAves El Paujil Reserve, located in the district of Puerto Pinzón, municipality of Puerto Boyacá, Boyacá. This initiative aims to contribute to the protection of biodiversity and the threatened species that inhabit said territory.
The scholarship is worth $2,500,000 and includes:
– $2,500,000 for transportation, food and life insurance
– Value of lodging at the ProAves El Paujil Reserve during your stay
– Supervision by ProAves Colombia
Field phase duration: 2 months
Location: ProAves El Paujil Reserve, district of Puerto Pinzón, municipality of Puerto Boyacá, Boyacá
The scholarships will be focused on:
Conservation of the Blue-billed Curassow (Crax alberti).
Conservation of primates (Cebus albifrons versicolor, Ateles hybridus, Alouatta seniculus, Aotus griseimembra), mainly the Magdalena Spider Monkey (Ateles hybridus), due to its endangered degree of threat.
The women who are selected to develop the research scholarships must:
Deliver a report of the activities carried out to the Research Director of ProAves.
Make a contribution to community workshops on research topics.
Submit an article about the research carried out for the magazine Conservación Colombiana.
Requirements to apply for the scholarship:
Women undergraduate or graduate students, which will be verified with a document that validates that they are carrying out their academic training.
Carry out a research project focused on the conservation of primates: (Cebus albifrons versicolor, Ateles hybridus, Alouatta seniculus, Aotus griseimembra), mainly the Magdalena Spider Monkey (Ateles hybridus), due to its degree of threat Endangered or the Curassow-billed Blue (Crax alberti).
If you are not part of an academic program, write a letter of intent stating why you would be a relevant candidate for the project and what research topic you would be interested in carrying out. The letter must be sent to the email acortes@proaves.org and lgmosquera@proaves.org
If necessary, you can apply to other organizations to expand resources and co-finance the project.
Registration will be open from June 19, 2024 and must be done using the following form.
If you have any concerns or want more information, you can contact the following contacts:
The following information may be useful to devise the project, below is a list of species in the threatened category reported in the ProAves El Paujil Reserve.
How to get to the ProAves El Paujil Reserve?
You can travel from Ibagué, Bogotá or Medellín, heading to the municipality of Puerto Boyacá, department of Boyacá.
Public transport:
From Ibagué, Bogotá or Medellín, travel to Puerto Boyacá, department of Boyacá, with the companies Brasilia, Rápido Tolima, Los Libertadores or Transporte La Reina.
Once you arrive in the municipality of Puerto Boyacá, look on Mercado Street (one block from the main park) for the Transluzena company dispatch site to Puerto Pinzón. The departure times are: 11:00 a.m., 2:00 p.m. and 3:00 p.m. Estimated travel time is 2 to 3 hours.
Private transport:
It is not necessary to go to the municipality of Puerto Boyacá, once at the Dos y Medio intersection you can head towards Puerto Pinzón. Approximately 15 minutes into this route, you will find on the left side an unpaved road that leaves the paved road. There you will find a sign indicating the Puerto Pinzón-Pozo 2 route.
Upon arriving in Puerto Pinzón you have several options to get to the Reserve: walk for 40 minutes, take a motorcycle taxi or sail by boat along the Ermitaño River. This option for the river depends on its flow depending on the rainy season.
Las cámaras trampa de la Reserva ProAves Loro Coroniazul en Génova, Quindío, registraron varias perdices coloradas con sus polluelos (???????ℎ???? ℎ??????ℎ???).
Esta especie endémica del país y poco común, se caracteriza por ser tímida y difícil de ver, su plumaje es de color castaño en el dorso con algunas pequeñas bandas semicirculares de color negro y su nuca y alas se revisten de matices grises. El macho se distingue de la hembra por su pecho de color rojizo rufo, en tanto que la hembra lo tiene gris, al igual que su vientre.
Es un ave terrestre y se alimenta de frutos caídos, semillas e invertebrados. Habita en el bosque húmedo montano, entre los 1.600 y los 2.700 metros de altura y se le conoce por permanecer en grupos familiares de entre tres y nueve individuos.
Estos importantes registros se obtienen gracias al trabajo de nuestro equipo de guardabosques quienes realizan monitoreos constantes y están comprometidos con la conservación de la vida silvestre.
Colombia es el país con mayor diversidad de aves del planeta, por lo cual, es el principal punto para el encuentro, la observación y el estudio de la avifauna. El uso de las cámaras trampa en territorios de difícil acceso nos posibilitan recopilar imágenes de la vida silvestre que captan especies sigilosas, nocturnas y difíciles de observar como la perdiz colorada (???????ℎ???? ℎ??????ℎ???). Estas estrategias de registros audiovisuales aportan al conocimiento de la diversidad en nuestra red de Reservas Naturales.
Visita nuestras reservas ProAves y sorprendete con la asombrosa biodiversidad de nuestro país. Reserva aquí.
Grupo de mujeres becarias de la Fundación ProAves en la Reserva ProAves El Jaguar
“Nosotros pensamos que la tribu es como un águila. Un ala es masculina y la otra es femenina. Y solo cuando las dos alas son iguales, la tribu es capaz de volar”.
Estas palabras son de Jane Goodall, renombrada etóloga inglesa que el mundo conoció por sus estudios pioneros sobre los chimpancés. Las citó del jefe de una tribu indígena de Latinoamérica cuando le preguntaron sobre la igualdad de género en la ciencia durante una conversación pública con mujeres, enmarcada en un consagrado proyecto educativo.
En congruencia con la reflexión de la primatóloga, ProAves y Women for Conservation reafirman el gran valor que representa la mujer en la actividad conservacionista y en la ciencia mediante el reconocimiento de sus potencialidades, su disposición de aprendizaje y enseñanza, sus demandas en la participación igualitaria por la protección ambiental.
“Mujer en la ciencia, la investigación y la conservación significa diversidad de enfoque, fuente inagotable de curiosidad, devoción científica, capacidad de adaptación, generación de conocimiento; así como fecunda vida, engendra sabiduría, a cualquier nivel, con herramientas metodológicas para la ciencia; con mecanismos intuitivos y prácticos en su cotidianidad”, dijo Sara Inés Lara, directora ejecutiva de ProAves.
El acceso equitativo de las mujeres en los asuntos de la preservación ambiental no contempla solo la capacidad que han demostrado para cumplir con el mismo rigor las tareas propias del quehacer científico: aportes que ayudan a comprender los cambios y las acciones que hay que emprender para hacer recuperación y ejercer defensa. También, la manera como se lanzan a lo incierto, superan las adversidades del trabajo en terreno, se vinculan con los actores involucrados y construyen nuevos futuros.
Parte de un estudio de la Universidad del Rosario, divulgado en sus canales virtuales apunta que, si bien el número de investigadores en Colombia ha ido en aumento en la última década, la cifra de mujeres dedicadas a esta actividad en ciencias naturales no alcanza el 40%, (Nuestra U, 2024).
Las razones están asociadas a múltiples factores, sociales, culturales, económicos, incluso, académicos. De acuerdo con estos informes, algunas limitantes como la clasificación de los proyectos en medianas y bajas categorías afecta el acceso a oportunidades para financiarlos.
El cierre de brechas de género en ciencia e investigación en Colombia se convierte para la Fundación ProAves en una de las más desafiantes tareas que se desprenden de su sombrilla misional: la conservación de las especies amenazadas.
Mujeres becarias de la Fundación ProAves en terreno-reserva El Jaguar
Conscientes del papel que la sociedad civil organizada debe sumar al desmonte de esas barreras, nació `Becas Mujeres en la Investigación y la Ciencia´, un programa que promueve la participación equitativa de las mujeres a la hora de generar conocimiento y con el que la organización honra su influencia inspiracional y su poder transformador en la sociedad.
“No existe evidencia de que, en el ámbito de la ciencia, la distinción de roles debido a la condición de género produzca mejores resultados. Más bien, se podría beneficiar de un balance en el curso de sus procesos, como suele suceder en la naturaleza”, complementó la CEO de ProAves.
Un comité evaluador conformado por un equipo de múltiples disciplinas articulado entre Mujeres por la Conservación y Fundación ProAves escogió, entre 30 postuladas, a las primeras cinco jóvenes investigadoras para acompañarlas en el desarrollo de proyectos de pregrado o postgrado enfocados en la conservación de las especies y sus hábitats en la Reserva ProAves El Jaguar, donde todavía abunda la vida, pero también los retos.
Cada iniciativa debió contemplar una o más especies de una lista con categorías de amenaza. Entre los mamíferos, el Tapir, el Jaguar, el Mono Churuco, el Delfín Rosado del Amazonas, la Nutria Gigante de Río, el Oso Palmero y el Mono Nocturno llanero. Ente los anfibios y reptiles, la Tortuga Terecay; y entre las aves, la Monjita Parda, el Paujil Culicastaño y el Águila Arpía.
“Es importante resaltar que ellas no hicieron su trabajo aisladas de las comunidades. Mediante talleres, se articularon con las comunidades que respondieron acompañándolas, llevándolas a los sitios, mostrándoles sus áreas para trabajar sobre poblaciones de distintas especies. Es importante que el conocimiento científico tenga eco entre las comunidades y entre las mujeres de esas comunidades”, agregó Alex Cortés, director de Investigación de la Fundación ProAves.
Así fue como en mes y medio, cinco jóvenes mujeres, con sus proyectos seleccionados y expectativas a cuestas, atravesaron casi medio país de residencia o trabajo para llegar donde morichales y sabanas de la Orinoquía colombiana comienzan su tránsito hacia la selva amazónica.
La Reserva ProAves El Jaguar en Mapiripán
Río Guaviare-Reserva ProAves El jaguar
En Mapiripán, Meta, se levanta entre 160 y 230 metros sobre el nivel del mar, la reserva ProAves El Jaguar. Hasta la segunda mitad del siglo XX, todo este territorio y más allá era el hogar de comunidades indígenas nómadas, entre ellas, Guaíbos, Sikuani, Achagua; y a la vez, de una rica diversidad de fauna y flora, que nadie nunca se encargó de observar y contabilizar porque aunque unos vivían de los otros, siempre primó el equilibrio, tal vez, producto de la sabiduría ancestral indígena y la falta de interés de los conquistadores españoles al considerarlo inmenso, lejano y poco fértil para sus intereses.
En 2013 cuando la preocupación de ProAves por este territorio desembocó en una serie de esfuerzos para hacer realidad un santuario para la flora y fauna, ya se completaban 50 años de depredación.
Los registros públicos cuentan que adentrados los 60´s, después de la llegada de los primeros colonos, unos aviadores y aventureros extranjeros, arribaron a ocupar tierras baldías de la nación en una extensión que hoy comprende casi todo Mapiripán.
La violencia partidista ya había arrojado a cientos de refugiados políticos a estas latitudes quienes con el permiso de los hacendados expoliadores fundaron un pequeño poblado.
El resto es historia. A las primeras prácticas ganaderas, sobrevinieron más familias en busca de un futuro, luego la guerrilla de las Farc y las Autodefensas, y más ocupantes ilegales, después, las plantaciones de coca y las disputas por las rutas del narcotráfico. Imposible eludir la masacre por la que este municipio se volvió trágicamente célebre en 1997 cuando un comando paramilitar irrumpió entre sus habitantes a fuerza y sangre.
Toda la riqueza natural que resonaba entre los bosques de galería con las voces de cientos de aves, mamíferos y especies acuáticas ocupantes de sus lagunas, pantanos y ríos, empezó a silenciarse con el ruido y los efectos de la violencia.
“Mapiripán, donde se ubica, la reserva El Jaguar ha sido históricamente víctima de la violencia en todo sentido, social, económica, territorial, ambiental; sin embargo, la biodiversidad con la que cuenta ha sido de sus mayores infranqueables. Con la estación biológica nos propusimos a proteger ese gran patrimonio natural y, con estas primeras becas, a facilitar prácticas de conocimiento para su desarrollo y posicionamiento. La inclusión de género es un mecanismo útil en los procesos de conservación pues el trabajo, la exploración y la generación de nuevas competencias en manos de mujeres nos ayudan a entender mejor esas amenazas para garantizar la protección”, aseguró Sara Inés Lara, directora ejecutiva de la Fundación ProAves.
La reserva ProAves El Jaguar, desplegada en una especie de corredor entre las veredas Caño Evaristo y Esteros Altos, comprende el último bosque remanente de este territorio localizado en el centro sur del departamento del Meta.
Hacia el norte, fenómenos como la ganadería extensiva, los monocultivos y la deforestación han generado una gran tensión entre naturaleza y comunidad.
Pero allí, en el área de conservación y sus alrededores, sobreviven con un estoicismo milagroso especies amenazadas en distintos grados como el Jaguar, el Águila Arpía, el Delfín Rosado de Río, la Nutria Gigante de Río y el Tapir.
Trabajar por la supervivencia de más de 420 especies de aves, alrededor de 70 especies de mamíferos, cerca de 20 especies de anfibios, más de 40 de reptiles y no menos de 159 especies de árboles y plantas registradas hasta la fecha en la reserva y sus inmediaciones, es un propósito superior para ProAves y Mujeres por la Conservación, que contempla una serie de procesos e iniciativas donde la ecuación: investigación, género y educación, constituye una ambiciosa estrategia para vincular a las comunidades por tratarse de los principales custodios y legatarios de este tesoro llamado biodiversidad.
Cinco proyectos investigativos seleccionados para recibir la financiación y acompañamiento de los equipos de ProAves y Mujeres por la Conservación iniciaron su fase de campo en enero de 2024. El análisis de los resultados está en curso para luego ser consignados y divulgados en un artículo de carácter científico.
Aquí algunas memorias y apartes de tres de los proyectos.
Tras el rastro de la Nutria Gigante de Río
Yeimi Natalia Parra Mendoza tiene 22 años. Estudia licenciatura en Biología en la Universidad Distrital Francisco José de Caldas de Bogotá. Desde pequeña sintió el llamado de la naturaleza bajo amenaza y cuando conoció a la Nutria Gigante de Río (Pteronura brasiliensis) gracias a la literatura científica, empezó a cultivar un curioso interés por este mamífero en peligro crítico de extinción.
Nutria gigante (Pteronura brasiliensis)
Adentrada en su estudio, la joven bióloga en formación descubrió una realidad apabullante: que era una especie endémica de Suramérica pero que desde hace muchos años sufría la persecución del hombre por su pelaje, sus crías y sus presas, que también era blanco de la deforestación, la contaminación de los ríos y una larga lista de problemáticas relacionadas con las actividades humanas que rondan su hábitat.
“El `perrito de agua´, como es conocida la nutria gigante, cuenta con unos depredadores como el Caimán Negro, Caimán del Orinoco, babillas, anacondas y el jaguar; sin embargo, el ser humano se convirtió en uno de sus mayores depredadores debido al aumento de prácticas agropecuarias no sostenibles, tala y quema de bosques, sobreexplotación de madera, expansión de la frontera agrícola y ganadera, disposición inadecuada de residuos, deterioro progresivo del agua, pérdida de la cobertura vegetal, presión de pesca, entre otras actividades que están afectando directamente al crecimiento poblacional de esta especie”, agregó Yeimi Parra.
En su exploración teórica también aprendió que cumplen un papel fundamental como bioindicadores de la calidad de los ecosistemas fluviales y son reguladores de las poblaciones de peces, pero saber eso para Yeimi no fue suficiente. Entonces decidió actuar.
Yeimi Parra en talleres con la comunidad de Mapiripán, Meta.
“Distribución y abundancia poblacional de Pteronura brasiliensis y su relación con las comunidades locales en la Reserva ProAves El Jaguar (Mapiripán-Meta)” fue el título de la investigación con la que atendió la convocatoria de ProAves y con la que convenció a los seleccionadores de la fundación tras una magistral exposición.
Su proyecto contempló acciones para contribuir con la conservación de la Nutria Gigante como, monitoreo en campo, avistamiento, observación de su comportamiento y el estado de su hábitat, así como la implementación de procesos de educación ambiental con la participación de las comunidades locales y estudiantes de la zona. En menos de tres meses, Yeimi Parra estaba a bordo de un bus que la llevaría en 12 horas desde Bogotá hasta la reserva El Jaguar, para desarrollar su trabajo de campo.
Un conteo de nutrias presentes en cuatro puntos de observación, establecidos en Caño Evaristo y Laguna Encanto, produjo un registro de grupos diferentes conformado por seis a ocho individuos, identificados por sus gulares (manchas en el pecho). Igualmente, se reconoció que los hábitats de estas nutrias no se encuentran tan cerca de las actividades realizadas por el ser humano, pero la presión de los pescadores del territorio sí representa una amenaza cuando se genera una competencia entre nutrias y humanos por el alimento.
Un componente fundamental del proyecto sobre la nutria gigante residió en la educación ambiental implementada mediante talleres con habitantes y estudiantes del territorio para vincularlos en la iniciativa. Yeimi se ideó un video “Cine Nutria, una huella para la conservación” con el que documentó experiencias, crónicas y resultados de los avistamientos adelantados en conjunto con la comunidad, guardiana natural de la especie, en aras de apropiarlos mucho más de su responsabilidad por la salvaguardia de la nutria gigante de río para frenar su extinción.
“Fue una oportunidad que me enseñó a valorar cada organismo, lo fundamental que es el trabajo en equipo y cómo el silencio nos puede guiar en el camino para hallar lo que buscamos. La inmensidad del río Guaviare y de sus selvas, la imponencia y respeto que se le debe tener a la naturaleza es inmenso. Así como nos permite ser conocedores de sus maravillas, también debemos devolver eso con nuestro quehacer bioético”.
Yeimi Parra, Estudiante de Biología. Proyecto: Estrategias para mitigar las amenazas y promover la coexistencia entre la Pteronura brasiliensis y las comunidades locales de Mapiripán, Meta.
La protección del Jaguar en una estrategia de comunicación educativa
Katherine Becerra, comunicadora social- periodista con maestría en Gestión Ambiental y Desarrollo Sostenible.
Katherine Becerra siente una gran fascinación por los félidos. Lo confirma el profundo vínculo con sus tres gatos domésticos Pachamama, Picasso y Libertad y una preocupación genuina por la fragilidad del Jaguar (Panthera onca), el único felino grande de América, categorizado como especie vulnerable por el Ministerio de Ambiente colombiano en 2024. De ahí, el tema sobre el que estructuró su propuesta investigativa:
“La educomunicación, estrategia para fortalecer la gobernanza y proteger el Jaguar y su hábitat en Mapiripán”.
Después de haber sido escogida para ser parte de las cinco becarias del programa de Proaves que incentiva la participación de la mujer en la ciencia y la investigación, Katherine se internó durante 45 días en este rincón del oriente colombiano con unos objetivos claros y una meta mayor: identificar los procesos de gobernanza dirigidos a la protección del jaguar, analizar resultados, el impacto sobre la reproducción del Jaguar y la relación especie-campesinos para converger en el diseño de una estrategia basada en la pedagogía de la comunicación.
En ese tiempo, la comunicadora social-periodista con maestría en Gestión Ambiental y Desarrollo Sostenible de la Universidad de Occidente, no contó con la suerte de avistar un jaguar pero si con la oportunidad de identificar tres grandes desafíos a superar para garantizar su supervivencia: pérdida de su hábitat por deforestación, por la caza de sus presas y muertes por retaliaciones asociadas a conflictos con ganaderos.
“En esta investigación lo que presento es un balance sobre el conocimiento que tiene la comunidad de Mapiripán sobre el Jaguar, las problemáticas que tienen en peligro a esta especie y la identificación de oportunidades para sensibilizar y dar los primeros pasos hacia procesos de gobernanza desde la educomunicación”, dijo Katherine Becerra.
Como nadie antes con este fin, katherine recorrió palmo a palmo la cabecera municipal de Mapiripán y zonas cercanas a la reserva para entrevistar, con el rigor de la periodista que es, a los habitantes, a los profesionales de la Institución Educativa Jorge Eliecer Gaitán, a docentes de las comunidades indígenas asentadas en este territorio, a guardabosques, a autoridades civiles, líderes ganaderos, a voceros de las multinacionales agroindustriales que operan en la zona y fundaciones internacionales que trabajan en pro de los felinos.
De la lectura de datos obtenidos, el proyecto arrojó, entre otros resultados, que existe una imperiosa necesidad de abrir camino a procesos de gobernanza en torno a la protección de esta especie pues, aunque existen iniciativas de gobernabilidad y participación ciudadana, Mapiripán como sociedad adolece de una “realización de relaciones entre diversos actores involucrados en el proceso de decidir, ejecutar y evaluar asuntos de interés público”,como define Cepal la gobernanza (Biblioguía. Mayo 2024).
La experta en gestión ambiental corroboró el declive de presas del Jaguar como el venado, la Lapa, el Cafuche, el Zaino, debido a una rivalidad desatada con las comunidades por la obtención de sustento, lo que genera que el jaguar busque alimento en las fincas ganaderas.
A esto sumó entre sus argumentos, la problemática de la deforestación. Según el estudio anual de la Fundación para la Conservación y Desarrollo Sostenible (FCDS) años 2022-2023, Mapiripán registra poco más de 11.400 hectáreas deforestadas desde 2016.
Katherine Becerra en talleres en la I.E Jorge Eliécer Gaitán de Mapiripán, Meta
La investigadora dispuso finalmente su análisis para formular una propuesta de educomunicación con cuatro proposiciones puntuales:
*Impulsar la educación ambiental en las instituciones educativas y en veredas priorizadas para brindar conocimientos sobre convivencia con el Jaguar.
*Reactivar la celebración del ‘Día del Jaguar’ y extender las actividades de sensibilización a las veredas priorizadas (San Fernando, Buenos Aires, Rincón del Indio, Puerto Siare, Anzuelo y Esteros Altos).
*Incentivar el silvopastoreo para evitar la extensión de áreas para alimentar el ganado.
*Fomentar la participación ciudadana para impulsar el interés de campesinos y ganaderos en la conservación de esta especie con la iniciativa ‘Fincas amigas del Jaguar´.
*Gestionar más proyectos para la conservación.
“Mi sueño como mujer conservacionista es que se sigan potenciando los espacios de educación ambiental y sensibilización, que se siga abriendo este camino de conciencia y de amor por la naturaleza, por la flora y la fauna para que así Colombia mantenga su patrimonio en biodiversidad y para esto claramente es necesaria una voluntad política no solo desde el Gobierno, desde la rama ejecutiva, sino desde la rama legislativa”.
Katherine Becerra, comunicadora social magister en Gestión Ambiental y Desarrollo Sostenible. proyecto: La educomunicación, estrategia para fortalecer la gobernanza y proteger el Jaguar y su hábitat en Mapiripán.
El llamado del Delfín Rosado de Río
Delfín Rosado de Río (Inia geoffrensis)
Las leyendas amazónicas hablan de un ser encantador, una criatura mágica que de vez en cuando emerge de las corrientes dulces del río para seducir a los pobladores y conducirlos a su mundo bajo el agua. Son de los relatos mitológicos que describen la entrañable relación cimentada desde la antigüedad entre humano y delfín, pero deteriorada en los últimos 25 años debido a la dramática transformación que la selva colombiana está sufriendo a escalas incontenibles por cuenta del hombre.
La estudiante bogotana de medicina veterinaria de la Universidad Nacional, Luisa Díaz, pudo dar fe de esta desconexión, al abordar a los más jóvenes de Mapiripán y sus poblados rivereños. En el desarrollo de su investigación, advirtió cierta extrañeza cuándo les preguntó por la especie, notó una suerte de “amnesia colectiva” alimentada por los escasos avistamientos de hoy en día y la nostalgia con la que los abuelos evocan al “Boto” o “Tonina”, nombres populares del Delfín Rosado de Río (Inia geoffrensis). Verlo surcando algún tramo de la cuenca del río Guaviare, donde se desarrolló el laboratorio, es todo un portento.
Luisa Díaz en trabajos de campo, río Guaviare.
“Son especies que se han dejado olvidar por las generaciones y ya no son recordadas como antes, así lo evidenciamos con el trabajo en campo, por eso, es importante trabajar en la educación para que no se pierda ese conocimiento generacional porque es interesante ver que los adultos mayores si lograron conocer esas especies, interactuaban con ellas, reconocieron su lugar en el medio ambiente y los más pequeños no las conocen. Serán ellos los van a engendrar estas iniciativas de conservación, de desarrollo y de rehabilitación de estas especies”, agregó Luisa Díaz.
La joven becaria del programa de estímulos de ProAves para la investigación con equidad de género, cayó en cuenta de los vacíos sobre el conocimiento de la especie y se dejó llevar por los encantos del Delfín Rosado que cuentan las leyendas, el más inteligente y social de los cetáceos, del que quedó prendada cuando además descubrió que las dos especies de agua dulce que hay en el país son de las pocas que pueden contarse en el planeta.
Ambas especies de delfín fueron declaradas en peligro por la Unión para la Conservación de la Naturaleza (UICN) debido al impacto de la construcción de represas, la contaminación con mercurio y pérdida de conectividad de los ríos, explotación pesquera irresponsable, captura para uso como carnada, cambio climático, enredos en mallas de pesca, prácticas turísticas inadecuadas y un sinnúmero de actividades antrópicas que contribuyen con la degradación de los ecosistemas.
Entonces, se propuso elaborar un ambicioso proyecto que centró su hipótesis en la sanidad de los hábitats del Delfín Rosado y la Nutria Gigante de Río. Lo bautizó “Detección de patógenos resistentes a antimicrobianos considerados prioritarios para la salud pública en cuerpos de agua cercanos a la Reserva Proaves El Jaguar”.
Tras una intensiva labor en terreno, toma de muestras, recolección de testimonios e implementación de protocolos y análisis de laboratorio, la futura veterinaria, logró plantear varias aproximaciones relacionadas con el objeto de su investigación:
Luisa Díaz en talleres con la comunidad de Mapiripán, Meta.
*Observó una disminución en la tendencia poblacional del Delfín Rosado de Río.
* Obtuvo una gran cantidad de cultivos de microrganismos en los hábitats de estos delfines, muestras que están en proceso de análisis.
* Advirtió una alta variabilidad microbiológica cuyos estudios y resultados de laboratorios no solo brindarán conocimientos sobre el Delfín Rosado y la Nutria Gigante, el estado de sus hábitats y entornos, sino que también, podrían ser relevantes para el área de la salud pública debido a que son zonas con alta presencia de comunidades humanas que requieren acompañamiento en la implementación de proyectos relacionados con medicina poblacional y epidemiología.
Al igual que sus compañeras de investigación, Luisa Díaz dejó contemplado un ingrediente de importancia capital en su proyecto. La comunicación de resultados a las comunidades que interactúan con el delfín y la nutria mediante un lenguaje claro y comprensible, que al final no deje duda sobre la urgencia de preservar esta especie y la riqueza biológica de sus territorios.
Y fue ahí, en el trabajo de campo, dónde y cuándo Luisa más sintió reafirmar su peso como mujer agente de cambio en los asuntos ambientales, acciones que, de acuerdo con la investigadora, tienen de soporte los métodos científicos, pero también valores como el amor, la paciencia, la tolerancia, la empatía, la perseverancia y la resiliencia a la hora de transmitir esos conocimientos a los actores involucrados en la toma de decisiones , como las mujeres del territorio, quienes determinarán el futuro de esta especie.
“El papel de la mujer otorga un toque especial y cierto poder en el mundo de la conservación. La oportunidad de la Fundación no la podemos desaprovechar, nos cuesta porque estamos generando nuevas iniciativas, nuevos caminos, pero yo siento que es importante para inspirar a las científicas que están creciendo. Que determinemos este espacio como nuestro, lo apropiemos y nos sentemos ahí”.
Luisa Díaz. Estudiante de Medicina veterinaria. Proyecto: “Detección de patógenos resistentes a antimicrobianos considerados prioritarios para la salud pública en cuerpos de agua cercanos a la Reserva ProAves El Jaguar”: estudio preliminar del hábitat y la distribución de la Nutria Gigante de Río y el Delfín Rosado de Río.
Group of women scholarship recipients from the ProAves Foundation in the El Jaguar reserve
“We think that the tribe is like an eagle. One wing is male and the other is female. And only when the two wings are equal, the tribe is able to fly.”
These words are from Jane Goodall, renowned English ethologist who the world knew for her pioneering studies on chimpanzees. He cited them from the head of an indigenous tribe in Latin America when he was asked about gender equality in science during a public conversation with women, framed in a consecrated educational project.
In congruence with the primatologist’s reflection, ProAves and Women for Conservation reaffirm the great value that women represent in conservation activity and in science through the recognition of their potential, their willingness to learn and teach, their demands for equal participation. for environmental protection.
“Woman in science, research and conservation means diversity of approach, inexhaustible source of curiosity, scientific devotion, capacity for adaptation, generation of knowledge; Just as it fertilizes life, it engenders wisdom, at any level, with methodological tools for science; with intuitive and practical mechanisms in their daily lives,” said Sara Inés Lara, executive director of ProAves.
The equitable access of women in matters of environmental preservation does not only contemplate the capacity that they have demonstrated to carry out with the same rigor the tasks inherent to scientific work: contributions that help to understand the changes and the actions that must be undertaken to make recovery and exercise defense. Also, the way they throw themselves into the uncertain, overcome the adversities of work in the field, bond with the actors involved and build new futures.
Part of a study by the Universidad del Rosario, disclosed on its virtual channels, points out that, although the number of researchers in Colombia has been increasing in the last decade, the number of women dedicated to this activity in natural sciences does not reach 40 %, (Our U, 2024).
The reasons are associated with multiple factors, social, cultural, economic, even academic. According to these reports, some limitations such as the classification of projects into medium and low categories affect access to opportunities to finance them.
Closing gender gaps in science and research in Colombia becomes one of the most challenging tasks for the ProAves Foundation that arises from its missionary umbrella: the conservation of threatened species.
Women scholarship holders from the ProAves Foundation in the El Jaguar reserve-land
Aware of the role that organized civil society must play in dismantling these barriers, ‘Women in Research and Science Scholarships’ was born, a program that promotes the equal participation of women when generating knowledge and with which the organization honors its inspirational influence and transformative power in society.
“There is no evidence that, in the field of science, the distinction of roles due to gender status produces better results. Rather, it could benefit from a balance in the course of its processes, as usually happens in nature,” added the CEO of ProAves.
An evaluation committee made up of a team from multiple disciplines articulated between Mujeres por la Conservación and Fundación ProAves chose, among 30 applicants, the first five young researchers to accompany them in the development of undergraduate or postgraduate projects focused on the conservation of species and their habitats in the ProAves El Jaguar reserve, where life still abounds, but also challenges.
Each initiative had to consider one or more species from a list with threat categories. Among the mammals, the Tapir, the Jaguar, the Churuco Monkey, the Amazon Pink Dolphin, the Giant River Otter, the Palm Bear and the Plains Night Monkey. Among amphibians and reptiles, the Terecay Turtle; and among the birds, the Brown Monjita, the Chestnut-rumped Curassow and the Harpy Eagle.
“It is important to highlight that they did not do their work isolated from the communities. Through workshops, they interacted with the communities that responded by accompanying them, taking them to the sites, showing them their areas to work on populations of different species. It is important that scientific knowledge resonates among the communities and among the women of those communities,” added Alex Cortés, Research Director of the ProAves Foundation.
This is how in a month and a half, five young women, with their selected projects and expectations in tow, crossed almost half the country of residence or work to arrive where the morichales and savannahs of the Colombian Orinoquía begin their journey towards the Amazon jungle.
The ProAves El Jaguar Reserve in Mapiripán
Guaviare River-El Jaguar ProAves Reserve
In Mapiripán, Meta, the ProAves El Jaguar reserve rises between 160 and 230 meters above sea level. Until the second half of the 20th century, this entire territory and beyond was home to nomadic indigenous communities, including Guaíbos, Sikuani, Achagua; and at the same time, a rich diversity of fauna and flora, which no one was ever in charge of observing and counting because although some lived off of others, balance always prevailed, perhaps a product of ancestral indigenous wisdom and the lack of interest of the Spanish conquerors considering it immense, distant and not very fertile for their interests.
In 2013, when ProAves’ concern for this territory led to a series of efforts to make a sanctuary for flora and fauna a reality, 50 years of predation had already been completed.
Public records say that deep into the 60’s, after the arrival of the first settlers, some foreign aviators and adventurers came to occupy vacant lands of the nation in an area that today includes almost all of Mapiripán.
Partisan violence had already thrown hundreds of political refugees to these latitudes who, with the permission of the plundering landowners, founded a small town.
The rest is history. The first livestock practices were followed by more families in search of a future, then the FARC guerrillas and the Self-Defense Forces, and more illegal occupants, then coca plantations and disputes over drug trafficking routes. It is impossible to avoid the massacre for which this municipality became tragically famous in 1997 when a paramilitary commando invaded its inhabitants with force and blood.
All the natural wealth that resonated among the gallery forests with the voices of hundreds of birds, mammals and aquatic species that occupied its lagoons, swamps and rivers, began to be silenced with the noise and effects of violence.
“Mapiripán, where the El Jaguar reserve is located, has historically been a victim of violence in every sense, social, economic, territorial, environmental; However, the biodiversity it has has been one of its greatest obstacles. With the biological station we set out to protect this great natural heritage and, with these first scholarships, to facilitate knowledge practices for its development and positioning. Gender inclusion is a useful mechanism in conservation processes because the work, exploration and generation of new skills in the hands of women help us better understand these threats to guarantee protection,” said Sara Inés Lara, executive director of the ProAves Foundation.
The ProAves El Jaguar reserve, deployed in a kind of corridor between the Caño Evaristo and Esteros Altos trails, includes the last remaining forest of this territory located in the south-central part of the department of Meta.
Towards the north, phenomena such as extensive livestock farming, monocultures and deforestation have generated great tension between nature and community.
But there, in the conservation area and its surroundings, endangered species to varying degrees such as the Jaguar, the Harpy Eagle, the Pink River Dolphin, the Giant River Otter and the Tapir survive with miraculous stoicism.
Work for the survival of more than 420 species of birds, around 70 species of mammals, nearly 20 species of amphibians, more than 40 species of reptiles and no less than 159 species of trees and plants registered to date in the reserve and its surroundings, is a higher purpose for ProAves and Women for Conservation, which contemplates a series of processes and initiatives where the equation: research, gender and education, constitutes an ambitious strategy to link the communities as they are the main custodians and legatees of this treasure called biodiversity.
Five research projects selected to receive funding and support from the ProAves and Mujeres por la Conservación teams began their field phase in January 2024. The analysis of the results is underway to later be recorded and disseminated in a scientific article. .
Here are some memories and asides from three of the projects.
On the trail of the Giant River Otter
Yeimi Natalia Parra Mendoza is 22 years old. He studies a degree in Biology at the Francisco José de Caldas District University in Bogotá. Since she was little she felt the call of nature under threat and when she met the Giant River Otter (Pteronura brasiliensis) thanks to scientific literature, she began to cultivate a curious interest in this critically endangered mammal.
Giant River Otter (Pteronura brasiliensis)
Deep into her study, the young biologist in training discovered an overwhelming reality: that it was a species endemic to South America but that for many years it had suffered persecution by man for its fur, its offspring and its prey, which was also a target of deforestation. , the pollution of rivers and a long list of problems related to human activities that surround their habitat.
“The ‘water dog’, as the giant otter is known, has predators such as the Black Caiman, Orinoco Caiman, babillas, anacondas and the jaguar; However, humans became one of their biggest predators due to the increase in unsustainable agricultural practices, cutting and burning of forests, overexploitation of wood, expansion of the agricultural and livestock frontier, inadequate waste disposal, and progressive deterioration of water. , loss of vegetation cover, fishing pressure, among other activities that are directly affecting the population growth of this species,” added Yeimi Parra.
In his theoretical exploration she also learned that they play a fundamental role as bioindicators of the quality of river ecosystems and are regulators of fish populations, but knowing that was not enough for Yeimi. So he decided to act.
Yeimi Parra in workshops with the community of Mapiripán, Meta.
“Distribution and population abundance of Pteronura brasiliensis and its relationship with local communities in the ProAves el Jaguar Reserve (Mapiripán-Meta)” was the title of the research with which he responded to the ProAves call and with which he convinced the selectors of the foundation after a masterful exhibition.
Her project included actions to contribute to the conservation of the Giant Otter such as field monitoring, sighting, observation of its behavior and the state of its habitat, as well as the implementation of environmental education processes with the participation of local communities and students. of the area. In less than three months, Yeimi Parra was on board a bus that would take her in 12 hours from Bogotá to the El Jaguar reserve, to carry out her field work.
A count of otters present at four observation points, established in Caño Evaristo and Laguna Encanto, produced a record of different groups made up of six to eight individuals, identified by their gulars (spots on the chest). Likewise, it was recognized that the habitats of these otters are not so close to the activities carried out by humans, but the pressure from the territory’s fishermen does represent a threat when competition between otters and humans for food arises.
A fundamental component of the giant otter project resided in environmental education implemented through workshops with residents and students of the territory to involve them in the initiative. Yeimi created a video “Otter Cinema, a footprint for conservation” with which he documented experiences, chronicles and results of the sightings carried out together with the community, natural guardian of the species, in order to make them take much more responsibility for the safeguarding of the giant river otter to stop its extinction.
“It was an opportunity that taught me to value each organism, how fundamental teamwork is and how silence can guide us on the path to finding what we are looking for. The immensity of the Guaviare River and its jungles, the grandeur and respect that must be given to nature is immense. Just as it allows us to be knowledgeable about its wonders, we must also return that with our bioethical work.”
Yeimi Parra, Biology Student. Project: Strategies to mitigate threats and promote coexistence between Pteronura brasiliensis and local communities of Mapiripán, Meta.
The protection of the Jaguar in an educational communication strategy
Katherine Becerra, social communicator-journalist with a master’s degree in Environmental Management and Sustainable Development.
Katherine Becerra has a great fascination for felids. This is confirmed by the deep bond with his three domestic cats Pachamama, Picasso and Libertad and a genuine concern for the fragility of the Jaguar (Panthera onca), the only big cat in America, categorized as a vulnerable species by the Colombian Ministry of Environment in 2024. there, the topic on which he structured his research proposal:
“Educommunication, a strategy to strengthen governance and protect the Jaguar and its habitat in Mapiripán.”
After having been chosen to be part of the five scholarship recipients of the Proaves program that encourages the participation of women in science and research, Katherine was interned for 45 days in this corner of eastern Colombia with clear objectives and a greater goal. : identify the governance processes aimed at the protection of the jaguar, analyze results, the impact on the reproduction of the Jaguar and the species-farmers relationship to converge on the design of a strategy based on communication pedagogy.
At that time, the social communicator-journalist with a master’s degree in Environmental Management and Sustainable Development from the University of the West, did not have the luck of spotting a jaguar, but she did have the opportunity to identify three great challenges to overcome to guarantee its survival: loss of their habitat due to deforestation, hunting of their prey and deaths due to retaliation associated with conflicts with ranchers.
“In this research, what I present is a balance of the knowledge that the Mapiripán community has about the Jaguar, the problems that endanger this species and the identification of opportunities to raise awareness and take the first steps towards governance processes from the educommunication,” said Katherine Becerra.
Like no one before for this purpose, Katherine traveled inch by inch through the municipal capital of Mapiripán and areas near the reserve to interview, with the rigor of the journalist that she is, the inhabitants, the professionals of the Jorge Eliecer Gaitán Educational Institution, to teachers from the indigenous communities settled in this territory, to forest rangers, to civil authorities, livestock leaders, to spokespersons for the agro-industrial multinationals that operate in the area and international foundations that work for felines.
From the reading of data obtained, the project showed, among other results, that there is an urgent need to pave the way for governance processes around the protection of this species because, although there are governance and citizen participation initiatives, Mapiripán as a society suffers from of a “realization of relationships between various actors involved in the process of deciding, executing and evaluating matters of public interest”, as ECLAC defines governance (Biblioguía. May 2024).
The expert in environmental management corroborated the decline of Jaguar prey such as the deer, the Lapa, the Cafuche, the Zaino, due to a rivalry unleashed with the communities to obtain sustenance, which causes the jaguar to look for food on the farms. livestock.
To this he added among his arguments, the problem of deforestation. According to the annual study of the Foundation for Conservation and Sustainable Development (FCDS) for the years 2022-2023, Mapiripán registers just over 11,400 hectares deforested since 2016.
Katherine Becerra in workshops at the I.E Jorge Eliécer Gaitán in Mapiripán, Meta
The researcher finally arranged her analysis to formulate an educommunication proposal with four specific propositions:
*Promote environmental education in educational institutions and in prioritized trails to provide knowledge about coexistence with the Jaguar.
*Reactivate the celebration of ‘Jaguar Day’ and extend awareness activities to the prioritized areas (San Fernando, Buenos Aires, Rincón del Indio, Puerto Siare, Anzuelo and Esteros Altos).
*Encourage silvopasture to avoid the extension of areas to feed livestock.
*Encourage citizen participation to boost the interest of farmers and ranchers in the conservation of this species with the ‘Jaguar Friendly Farms’ initiative.
*Manage more conservation projects.
“My dream as a conservationist woman is that spaces for environmental education and awareness continue to be promoted, that this path of awareness and love for nature, for flora and fauna continues to open so that Colombia maintains its heritage in biodiversity and For this, political will is clearly necessary not only from the Government, from the executive branch, but from the legislative branch.”
Katherine Becerra, social communicator, master in Environmental Management and Sustainable Development. project: Educommunication, strategy to strengthen governance and protect the Jaguar and its habitat in Mapiripán.
The call of the Pink River Dolphin
Pink River Dolphin (Inia geoffrensis)
Amazonian legends speak of an enchanting being, a magical creature that from time to time emerges from the sweet currents of the river to seduce the inhabitants and lead them to its underwater world. They are one of the mythological stories that describe the endearing relationship built since ancient times between humans and dolphins, but deteriorated in the last 25 years due to the dramatic transformation that the Colombian jungle is undergoing on uncontrollable scales at the hands of man.
The Bogotá veterinary medicine student at the National University, Luisa Díaz, was able to attest to this disconnection, when addressing the youngest people of Mapiripán and its river towns. In the development of his research, he noticed a certain strangeness when he asked them about the species, he noticed a kind of “collective amnesia” fueled by the few sightings today and the nostalgia with which the grandparents evoke the “Boto” or “Tonina”. ”, popular names of the Pink River Dolphin (Inia geoffrensis). Seeing it crossing some section of the Guaviare River basin, where the laboratory was developed, is a marvel.
Luisa Díaz in field work, Guaviare River.
“They are species that have been forgotten by generations and are no longer remembered as before, this is evidenced by work in the field, therefore, it is important to work on education so that this generational knowledge is not lost because it is interesting to see that The older adults did manage to get to know these species, they interacted with them, they recognized their place in the environment and the younger ones do not know them. They will be the ones who will generate these conservation, development and rehabilitation initiatives for these species,” added Luisa Díaz.
The young scholarship recipient of the ProAves incentive program for research with gender equality, realized the gaps in the knowledge of the species and let herself be carried away by the charms of the Pink Dolphin that legends tell, the most intelligent and social of cetaceans, with which she fell in love when she also discovered that the two freshwater species in the country are one of the few that can be counted on the planet.
Both dolphin species were declared endangered by the Union for Conservation of Nature (IUCN) due to the impact of dam construction, mercury pollution and loss of river connectivity, irresponsible fishing exploitation, capture for use as bait , climate change, entanglements in fishing nets, inappropriate tourism practices and countless anthropogenic activities that contribute to the degradation of ecosystems.
Then, he proposed to develop an ambitious project that focused his hypothesis on the health of the habitats of the Pink Dolphin and the Giant River Otter. He named it “Detection of antimicrobial-resistant pathogens considered a priority for public health in bodies of water near the Proaves El Jaguar Reserve.”
After intensive work in the field, taking samples, collecting testimonies and implementing protocols and laboratory analysis, the future veterinarian managed to propose several approaches related to the object of her research:
Luisa Díaz in workshops with the community of Mapiripán, Meta.
*Observed a decrease in the population trend of the Pink River Dolphin.
* Obtained a large number of cultures of microorganisms in the habitats of these dolphins, samples that are in the process of analysis.
* Warned a high microbiological variability whose studies and laboratory results will not only provide knowledge about the Pink Dolphin and the Giant Otter, the state of their habitats and environments, but also could be relevant to the area of public health because They are areas with a high presence of human communities that require support in the implementation of projects related to population medicine and epidemiology.
Like her fellow researchers, Luisa Díaz contemplated an ingredient of capital importance in her project. The communication of results to the communities that interact with the dolphin and the otter through clear and understandable language, which in the end leaves no doubt about the urgency of preserving this species and the biological richness of its territories.
And it was there, in the field work, where and when Luisa most felt reaffirming her weight as a woman agent of change in environmental issues, actions that, according to the researcher, are supported by scientific methods, but also values such as love, patience, tolerance, empathy, perseverance and resilience when transmitting this knowledge to the actors involved in decision-making, such as the women of the territory, who will determine the future of this species.
“The role of women gives a special touch and certain power in the world of conservation. We cannot waste the opportunity of the Foundation, it is difficult for us because we are generating new initiatives, new paths, but I feel that it is important to inspire female scientists who are growing. Let us determine this space as ours, appropriate it and sit there.”
Luisa Diaz. Veterinary Medicine student. Project: “Detection of antimicrobial-resistant pathogens considered priorities for public health in bodies of water near the ProAves El Jaguar Reserve”: preliminary study of the habitat and distribution of the Giant River Otter and the Pink River Dolphin.